En entrevista con Yoly Cuello durante el programa A Esta Hora de Actualidad Radio, el arzobispo de Miami, Monseñor Thomas Wenski, abordó la creciente preocupación e incertidumbre que embarga a miles de beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) de origen haitiano, tras el vencimiento de los plazos y la falta de definiciones sobre su futuro migratorio.
Tras reunirse en Washington D. C. con legisladores y sus equipos de trabajo en compañía de otros líderes religiosos, Wenski advirtió que la crisis en la isla empeora diariamente y que suspender este alivio humanitario tendría consecuencias graves.
«Lo que la Cámara aprobó hace un mes fue como un milagrito, pero ahora necesitamos un milagro grande: que el Senado apruebe la extensión y con suficientes votos para prevenir un veto del presidente». — Monseñor Thomas Wenski, arzobispo de Miami.
Responsabilidad legislativa e impacto económico
Durante la conversación, el prelado enfatizó que la solución legal debe gestarse en el Poder Legislativo, instando a los congresistas a asumir su responsabilidad humana y cívica.
«La solución tiene que estar en el Congreso porque el Congreso hace las leyes. Este Congreso tiene que corregir lo que falta en la ley del TPS para hacerla más eficaz y justa». — Monseñor Thomas Wenski.
Wenski aclaró que los beneficiarios de este programa poseen un estatus regular que les permite trabajar legalmente, por lo que no deben ser etiquetados como indocumentados. Asimismo, alertó sobre la reacción en cadena que generaría la pérdida de empleos y el cese de remesas: «Si se termina la posibilidad de enviar remesas, la pobreza y la miseria en Haití van a aumentar, agravando aún más la crisis política».
Un llamado a la esperanza y la gestión pastoral
Por último, el arzobispo instó a la comunidad a mantener la fe frente al temor de las deportaciones, recordando que la causa abarca también a inmigrantes de otras nacionalidades que han perdido o están en riesgo de perder sus protecciones, como venezolanos, salvadoreños y hondureños.
Wenski adelantó que aprovecharán el próximo receso legislativo para reunirse directamente con los senadores en sus respectivos estados: «Ser optimista es un valor secular; yo siempre tengo esperanza, y la esperanza es una virtud teológica», concluyó.
(AP Photo/Alex Brandon)