Las primarias de Florida celebradas este martes dejaron claro el panorama político de cara a las elecciones generales de noviembre, definiendo a los candidatos que buscarán suceder a Ron DeSantis en la gobernación y ocupar puestos clave en el Senado y el Congreso de EE. UU.
La jornada, caracterizada por victorias esperadas y algunas sorpresas de la izquierda demócrata, pondrá a prueba el control político del expresidente Donald Trump en el estado, así como la capacidad de los demócratas para recuperar terreno en una Florida que se ha inclinado hacia la derecha desde 2016, según destaca el reporte de la agencia Associated Press (AP).
El duelo por la gobernación: Un histórico contra un exrepublicano
En el bando republicano, el representante Byron Donalds, de 47 años y con el fuerte respaldo de Trump, se alzó con la victoria sobre el vicegobernador Jay Collins y el activista James Fishback. De ganar en noviembre, Donalds haría historia al convertirse en el primer gobernador afroamericano de Florida.
Durante su discurso de victoria en Orlando, Donalds llamó a la unidad del partido y advirtió que no dependerá únicamente del respaldo presidencial: «No puedes simplemente sentarte y pensar que el respaldo del presidente te va a llevar a la victoria», afirmó, prometiendo recortes de impuestos y una revisión a las regulaciones de seguros, detalló AP.
Por su parte, el excongresista David Jolly se llevó la primaria demócrata. Jolly, quien fue republicano e independiente antes de unirse al partido azul, no ocultó su pasado conservador durante su discurso. Prometió un gobierno eficiente que no se entrometa en la vida personal de los ciudadanos, combinando un enfoque procapitalista con la intervención del Estado en educación y vivienda. Según Telemundo 51, Jolly eligió a la excongresista Gwen Graham como su compañera de fórmula.
Sorpresa progresista en el Senado La carrera por el Senado para terminar los dos últimos años del mandato de Marco Rubio (actual secretario de Estado) también quedó definida.
La exfiscal general y candidata apoyada por DeSantis, Ashley Moody, se llevó cómodamente la nominación republicana. Sin embargo, la sorpresa vino del lado demócrata, donde la representante estatal de corte progresista, Angie Nixon, derrotó al exfuncionario de seguridad nacional Alexander Vindman, a pesar de estar en gran desventaja financiera. De ganar, Nixon sería la primera senadora afroamericana del estado, indica AP.
Distritos rediseñados y caídas notables El mapa rediseñado por la administración DeSantis pasó factura en algunos frentes, pero perdonó en otros:
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Supervivencia en el Distrito 20: La veterana demócrata Debbie Wasserman Schultz logró imponerse en un nuevo distrito de mayoría negra, derrotando a la exrepresentante Sheila Cherfilus-McCormick, quien buscaba volver al cargo pese a enfrentar acusaciones éticas.
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Caída republicana: En el Distrito 7, el asediado congresista republicano Cory Mills —quien enfrenta acusaciones de violencia doméstica— perdió su primaria frente al expresentador de televisión Ryan Elijah, luego de que figuras clave del partido y el propio Trump le retiraran su apoyo.
Miami-Dade: Periodistas al Congreso y referendos aprobados
A nivel local, el Distrito 27 se perfila como un duelo mediático. Según información de Telemundo 51, el expresentador de CBS Miami, Eliott Rodríguez, ganó la nominación demócrata impulsado por sus posturas sobre el costo de vida y la inmigración. En noviembre, Rodríguez tendrá la difícil tarea de intentar desbancar a la titular republicana María Elvira Salazar, también una reconocida experiodista de televisión.
Además, en el Distrito 24, Oliver G. Gilbert III ganó la primaria demócrata y se medirá ante la empresaria Te Brown por el puesto que deja Frederica Wilson.
Finalmente, los residentes de la Ciudad de Miami aprobaron dos importantes referendos locales: la sincronización de las elecciones municipales a años pares y un plan para reparar el emblemático Marine Stadium.
(Foto AP/John Raoux)