Durante su intervención en Actualidad Radio, el líder opositor cubano José Daniel Ferrer denunció que las sanciones impuestas a la creadora de contenido Ana Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y a su madre, Caridad Silvente, constituyen un mensaje de intimidación dirigido a todo el pueblo cubano.
Ferrer afirmó que el caso transmite una amenaza que va más allá de ambas: castigar la expresión pública de inconformidad y disuadir a otros ciudadanos de reclamar sus derechos. «Intimidar, aterrorizar, paralizar, evitar que la población diga lo que siente y reclame sus derechos y luche por su libertad», expresó sobre lo que considera el propósito de las autoridades.
El opositor sostuvo que la solidaridad dentro y fuera de Cuba ha sido decisiva para mantener su situación bajo atención pública y consideró que, sin ese respaldo, las autoridades las habrían encarcelado antes del juicio. Pidió sostener ese acompañamiento y advirtió que permanecer fuera de una cárcel no elimina el riesgo de que sean enviadas a prisión.
«Mandarle un mensaje a la población»
Según Ferrer, las autoridades podrían revocar la sanción que permite a la joven permanecer fuera de prisión si continúa manifestando sus opiniones. Denunció que esa amenaza funciona como un mecanismo de presión sobre ella y su madre. «La intención es intimidar a la joven y a la madre y mandarle un mensaje a la población», afirmó.
Su advertencia apunta al efecto que, según explicó, tiene el castigo sobre quienes observan el caso: hacerles temer que también podrían enfrentar consecuencias por expresarse.
Denuncia represión contra quienes acudieron a orar
Ferrer también señaló que representantes de distintas denominaciones cristianas intentaron acompañar a ambas. Entre ellos mencionó al pastor Rolando Pérez, quien, según denunció, fue detenido. A otros les impidieron asistir, aunque algunos consiguieron llegar y orar por la joven, su madre y la libertad de Cuba. «Cuando el individuo se refugia en la fe y encuentra la solidaridad y encuentra la unión y encuentra la fuerza interior para oponerse a esa ideología del Estado, tienen las de perder», expresó.
Ferrer relacionó esa situación con la persecución contra comunidades religiosas en Nicaragua. En su análisis, ambos gobiernos perciben como una amenaza la capacidad de los creyentes para organizarse y mantener sus convicciones frente a las presiones del Estado.
Pese al panorama descrito, Ferrer sostuvo que la actitud de Anna Bensi, su madre y los cristianos que las acompañan demuestra que la represión no ha conseguido doblegar a todos los ciudadanos. «El régimen no ha podido matar lo mejor, las mejores virtudes del pueblo cubano y las virtudes necesarias de la juventud», afirmó.