La economía de Estados Unidos atraviesa un momento de incertidumbre, marcado por una débil creación de puestos de trabajo y un mercado laboral que, aunque todavía no registra una destrucción masiva de empleo, muestra claras señales de estancamiento.
Así lo explicó la doctora en Economía María Lorca, quien señaló que una parte importante de las pérdidas recientes de puestos corresponde al sector público, especialmente al Gobierno federal, en el marco del proceso de reducción del tamaño de la Administración. Lorca destacó la importancia de distinguir entre la eliminación de puestos y la creación efectiva de empleo. En ese sentido, explicó que los datos de payrolls —las nóminas de trabajadores— permiten observar cuántas personas están efectivamente incorporadas a un puesto remunerado.
«Puedes crear un puesto de trabajo, pero lo que realmente te avala un puesto de trabajo es que se firme una nómina». — María Lorca, doctora en Economía.
Un mercado laboral que no crece al ritmo esperado Para Lorca, uno de los principales problemas es que la economía estadounidense no está generando la cantidad de empleos que cabría esperar para su tamaño. En condiciones normales, sostuvo, el país debería registrar una creación natural que podría situarse entre los 120.000 y 200.000 puestos mensuales. Por eso, un dato aparentemente moderado de pérdida de empleo resulta mucho más preocupante cuando se incorpora el volumen de vacantes que dejaron de crearse.
«Si de pronto en mayo se crearon 150.000 y en junio 100.000, y en julio se pierden 23.000, no es solamente que se pierdan 23.000: además se dejaron de crear entre 100.000 y 150.000 empleos que se venían creando». — María Lorca.
Las solicitudes de desempleo, una señal clave Otro de los indicadores relevantes son las solicitudes de beneficios por desempleo (jobless claims). Aunque han aumentado ligeramente, Lorca subrayó que todavía se mantienen en niveles contenidos. Esto genera una situación contradictoria: no se está creando empleo al ritmo esperado, pero tampoco se está destruyendo de manera acelerada. Además, recordó que parte de esta reducción puede estar relacionada con personas que se retiran definitivamente del mercado laboral.
Manufactura y consumo bajo presión Lorca también puso el foco en el sector manufacturero, cuyo crecimiento ha estado por debajo de las expectativas, un fenómeno que vincula al contexto internacional, las tensiones bélicas y la cautela generalizada. Durante la entrevista, describió un ambiente de menor dinamismo entre los consumidores.
«Hay muchísimo menos movimiento económico de lo que tendría que haber». — María Lorca.
El PIB también genera dudas El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se situó en torno al 1,5%. Sin embargo, la economista cuestionó que las previsiones para el tercer trimestre apunten a un crecimiento considerablemente mayor cuando los datos laborales no respaldan ese escenario.
«Con los números laborales que me están planteando y que están saliendo, aunque las peticiones de desempleo no están desbordadas, a mí no me dan los números. Lo que sí es cierto es que la economía está muy cogida con alfileres». — María Lorca.
El comportamiento de los próximos meses será clave para determinar si la economía recupera su ritmo o si el estancamiento comienza a traducirse en una desaceleración más pronunciada.
(AP Photo/Julia Demaree Nikhinson, File)