El congresista republicano Mario Díaz-Balart afirmó que el régimen cubano no sobrevivirá a la presión ejercida por la administración de Donald Trump y sostuvo que cualquier proceso de transición en Venezuela debe culminar necesariamente con elecciones libres, totales y competitivas.
Durante una amplia entrevista, Díaz-Balart analizó el escenario político tras las recientes primarias en Florida, el panorama electoral estadounidense y las prioridades de la política exterior de Washington hacia América Latina.
Críticas al liderazgo demócrata nacional El legislador lanzó fuertes cuestionamientos contra la dirección actual del Partido Demócrata, argumentando que se ha alejado del liberalismo tradicional estadounidense. Según Díaz-Balart, el peso del sector progresista en la Cámara de Representantes ha transformado radicalmente la identidad de la organización política.
“Desafortunadamente, el Partido Demócrata ya no es el Partido Demócrata; hoy el liderazgo nacional representa posturas de extrema izquierda”. — Mario Díaz-Balart, congresista republicano.
No obstante, matizó que esta caracterización no abarca a todos los votantes ni a congresistas demócratas moderados con los que mantiene una relación de trabajo profesional basada en acuerdos legislativos puntuales.
El paralelismo con Cuba y Venezuela Estableciendo un vínculo directo entre el debate político en EE. UU. y las experiencias de las dictaduras latinoamericanas, Díaz-Balart advirtió sobre los riesgos de subestimar las señales autoritarias. Utilizando el refrán «el que está picado de culebra, cuando ve un bejuco tiene miedo», enfatizó que las comunidades que han sufrido regímenes comunistas reconocen con claridad los peligros del extremismo institucional.
Frente a este panorama, el congresista subrayó que la herramienta fundamental para defender las libertades en Estados Unidos es la participación cívica: «Lo único que tenemos que hacer para evitar que los comunistas tomen el poder en los Estados Unidos es salir a votar», aseveró.
Un pronóstico categórico sobre Cuba y Venezuela Al abordar la política internacional, Díaz-Balart recordó el quinto aniversario de las históricas protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba, criticando duramente a quienes buscan legitimar al régimen mediante visitas diplomáticas que La Habana utiliza con fines propagandísticos. Para el congresista, la estrategia hacia la isla debe basarse en una presión implacable.
«En el caso de Cuba, a mí no me gusta el juego y no apuesto, pero yo apostaría mi casa de que el régimen no sobrevive a esta presión». — Mario Díaz-Balart.
Sobre Venezuela, fue enfático al señalar que una transición democrática no puede limitarse a un proceso electoral superficial mientras las estructuras del régimen sigan controlando el poder. Insistió en que Washington debe mantener vigentes las sanciones y los mecanismos de supervisión de activos para garantizar que cualquier salida conduzca a elecciones presidenciales libres y totales en todo el país.