El periodista cubano José Jasán Nieves, editor jefe del medio digital independiente elTOQUE, participó en el programa Cada Tarde, de Actualidad Radio, para analizar la evolución de la situación política en Cuba, la disminución de las protestas populares y las expectativas generadas por la política de presión de Estados Unidos contra el régimen de La Habana.
Durante la conversación, se abordó el descenso de las manifestaciones registradas en agosto, en comparación con los meses de junio y julio, un comportamiento que refleja no solamente el agotamiento de la población ante la profunda crisis económica y social, sino también el enfriamiento de las expectativas de un cambio político inmediato.
El Observatorio Cubano de Conflictos registró igualmente una reducción de las protestas, denuncias y expresiones críticas durante agosto, aunque estas continuaron reflejando el descontento ciudadano frente a las condiciones de vida en la isla.
Uno de los elementos centrales del análisis fue la incertidumbre sobre el alcance de los contactos entre Washington y La Habana. Aunque existen señales de algún tipo de comunicación entre ambas partes, no se han hecho evidentes avances concretos hacia una negociación que permita anticipar una solución a la crisis cubana.
La presión estadounidense y las expectativas de un cambio político
Los participantes examinaron las distintas posibilidades de actuación de la Administración Trump, incluyendo la eventualidad de una acción militar y el papel que podrían desempeñar las elecciones de medio término en Estados Unidos.
En ese contexto, se señaló que los preparativos militares y los escenarios de planificación del Comando Sur no constituyen necesariamente evidencias de una operación inminente. De igual manera, la preparación anticipada de equipos periodísticos para cubrir acontecimientos extraordinarios tampoco significa que exista información confirmada sobre una intervención.
Como posibles señales de una escalada real se mencionaron una eventual evacuación de personal de la base naval estadounidense de Guantánamo o del personal diplomático norteamericano en La Habana.
También se discutió la posibilidad de que la presión política y las declaraciones sobre una eventual intervención formen parte de una estrategia para condicionar psicológicamente al Gobierno cubano de cara a una negociación.
Venezuela y Cuba dentro del legado de Trump
Otro de los temas abordados fue la posibilidad de que Donald Trump intente concluir su mandato con resultados concretos en Venezuela y Cuba.
Durante el intercambio se planteó que el calendario político estadounidense, con las elecciones de 2028 y el proceso de primarias acercándose, podría influir en los tiempos de actuación de la Casa Blanca.
Sin embargo, también se expresó cautela ante la posibilidad de asumir que el cambio de régimen en Cuba constituya necesariamente una prioridad personal del presidente estadounidense.
El análisis distinguió entre las expectativas de los cubanos y venezolanos de alcanzar una transición democrática y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, que pueden no coincidir plenamente con la urgencia de quienes esperan un cambio político en sus respectivos países.
En ese sentido, se destacó la importancia de observar no solamente las declaraciones de Washington, sino también las decisiones concretas de su política exterior.
América Latina recupera protagonismo en Washington
La conversación concluyó con una reflexión sobre el renovado interés estratégico de Estados Unidos por América Latina y el hemisferio occidental.
Se señaló que, a diferencia de la atención predominante que durante la Administración Biden recibían conflictos como Ucrania y las tensiones en torno a Taiwán, actualmente la región ocupa un lugar más destacado en las discusiones políticas y estratégicas de Washington.
Esta reorientación podría favorecer la continuidad de iniciativas estadounidenses relacionadas con Cuba y Venezuela, independientemente de quién ocupe posteriormente la Casa Blanca.
No obstante, quedó planteada una preocupación fundamental: que los tiempos de la política estadounidense no necesariamente respondan a la urgencia de las sociedades cubana y venezolana, que continúan enfrentando profundas dificultades económicas, sociales y políticas.
Fuente: Actualidad Radio
AP Foto/Tierney L. Cross