Un hombre venezolano que fue herido de bala por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y llevado a un centro de detención en Texas con una bala aún alojada en la espalda regresó al hospital para la noche del lunes, informó la abogada del hombre.
Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, estaba haciendo una entrega de DoorDash en Austin el domingo cuando su auto fue embestido dos veces por agentes del ICE en una camioneta sin distintivos, informó el lunes a los reporteros la abogada de inmigración Kate Lincoln-Goldfinch. Luego fue baleado y llevado a un hospital, relató, pero se le dio el alta más tarde el domingo y fue tomado bajo custodia por el ICE con la bala aún dentro de él.
Hablando por teléfono durante una conferencia de prensa, Garcés Pérez indicó que los médicos no le retiraron la bala porque está cerca de su columna vertebral. Añadió que el ICE presionó para que le dieran el alta rápidamente del hospital para poder trasladarlo a un centro de detención. Agregó que allí no había recibido analgésicos ni tratamiento, y que había dormido en el piso, antes de que finalmente una enfermera le diera una «pastilla» el lunes.
Para la noche del lunes, Lincoln-Goldfinch indicó que había sido llevado de nuevo al hospital.
El representante federal Greg Casar, un demócrata de Texas, describió esto como un primer paso positivo.
«Ahora tenemos que asegurarnos de que se recupere por completo, se reúna con su familia y pueda contarle a la policía toda la historia de cómo recibió un disparo en la espalda por parte del ICE», manifestó.
Garcés Pérez había dicho el lunes más temprano que los agentes del ICE no le pidieron que se detuviera ni encendieron luces intermitentes hasta después de que lo habían embestido lateralmente. Añadió que dio un giro en U y estaba tratando de estacionarse cuando los agentes embistieron su auto y le dispararon en la parte posterior del cuello.
«Estoy mal por el balazo que recibí y no he recibido la atención médica necesaria», manifestó Garcés Pérez por teléfono a una integrante del personal de su abogada, quien tradujo sus declaraciones del español al inglés durante la conferencia de prensa.
Garcés Pérez había estado detenido en el Centro de Procesamiento del ICE del Sur de Texas, en Pearsall, a unos 209 kilómetros (130 millas) al suroeste de Austin, dijo Lincoln-Goldfinch. Añadió que Garcés Pérez le contó en una llamada telefónica previa que estaba siendo interrogado.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa al ICE, ha difundido poca información y no ha dicho por qué le dispararon. En un comunicado emitido el lunes por la mañana, el DHS afirmó que investigaría el tiroteo de un venezolano que se encontraba en Estados Unidos de manera ilegal y que «tenía una orden final de expulsión».
El DHS no ha respondido hasta el momento mensajes de correo electrónico en los que se solicitaban más comentarios sobre el tiroteo.
Garcés Pérez entró a Estados Unidos legalmente en 2024 después de usar CBP One, un programa iniciado en la presidencia de Joe Biden que programaba citas con autoridades estadounidenses para solicitar asilo, indicó Lincoln-Goldfinch. El actual presidente, Donald Trump, puso fin al programa en su primer día en el cargo.
Los abogados de Garcés Pérez dijeron que era un solicitante de asilo y tenía un permiso de trabajo válido. Un juez emitió una orden de deportación para Garcés Pérez después de que faltó a una audiencia en la corte de inmigración porque el aviso de la audiencia fue enviado a una dirección anterior.
«No es que estar fuera de estatus justificara nada de esto en absoluto», manifestó Lincoln-Goldfinch sobre el tiroteo en una publicación en redes sociales.
El tiroteo ocurrió en medio de un aumento de las redadas migratorias por parte del ICE en todo Estados Unidos durante el segundo mandato de Trump. El organismo reportó más de 50.000 arrestos mensuales en julio y agosto, algo inédito para la agencia.
Los agentes de inmigración han quedado bajo intenso escrutinio en medio de una serie de tiroteos durante la ofensiva migratoria. Al menos cuatro personas han muerto tras ser baleados por agentes federales durante operativos de control migratorio este año.
Defensores locales, líderes del grupo de derechos civiles Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos y dos congresistas demócratas que representan partes de Austin pidieron durante la conferencia de prensa la creación de un organismo independiente para revisar incidentes de uso de la fuerza por parte del ICE y remitir posibles delitos a la fiscalía.
También instaron al Congreso a prohibir que los agentes del ICE realicen paradas de tránsito, ya que están insuficientemente capacitados y recurren demasiado rápido a la violencia.
El alcalde de Austin, Kirk Watson, de filiación demócrata, ha dicho que quiere que la policía local tenga un papel en la investigación del tiroteo. Watson afirmó que no sería apropiado que el ICE investigara por su cuenta.
Algunos manifestantes se reunieron afuera del Capitolio de Texas en Austin la noche del lunes, coreando consignas contra el ICE y portando carteles que decían cosas como: «Justicia para Wilber Pérez».
En el área debajo de un paso elevado cerca del lugar del tiroteo, algunas personas dejaron velas, flores y un cartel que decía «Justicia para Wilber», mientras pilares de concreto tenían grafitis contra el ICE.
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(Foto AP/Eric Gay)
Fuente: ANNA WILDER y JESSE BEDAYN Associated Press