Sebastián Arcos, director interino del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida (FIU), analizó el complejo escenario que rodea el inminente enjuiciamiento de Raúl Castro. Tras la reciente visita de la CIA a La Habana, Arcos sugirió que las opciones de una operación militar están contempladas si no hay cambios drásticos, aunque criticó que las señales mixtas de Washington mantienen «a todo el mundo en vilo».
«El modelo venezolano no funciona para Cuba porque se quedó atascado a medias… Los cubanos quieren un cambio total de régimen». — Sebastián Arcos.
El politólogo subrayó que la justificación legal para una eventual acción de fuerza ya está establecida en el decreto presidencial del 29 de enero, el cual califica al régimen de la isla como una amenaza inminente a la seguridad nacional de EE. UU. De materializarse la presión, Arcos proyecta un horizonte de transición directo de no más de tres años para restituir un gobierno electo democráticamente.