Las autoridades rusas han acusado a Pavel Durov, fundador y propietario de la aplicación de mensajería Telegram, de «colaborar con el terrorismo” y le pusieron en una lista internacional de personas buscadas, según indicó el miércoles la principal agencia de seguridad interna de Rusia.
Los cargos contra Durov, que nació y comenzó su carrera en Rusia pero luego se mudó al extranjero, se producen mientras las autoridades rusas restringen Telegram, una de las aplicaciones de mensajería más populares del país. Forma parte de un esfuerzo a largo plazo para poner internet bajo el control total del Kremlin que se ha intensificado desde que Moscú lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
La administración de Telegram no ha eliminado “numerosos canales, chats y bots” que “son utilizados activamente por agencias de inteligencia ucranianas, organizaciones terroristas y extremistas para preparar y coordinar actos de sabotaje y terrorismo, asesinatos masivos y ciberfraude” en Rusia, lo que resultó en “numerosas víctimas humanas”, afirmó en un comunicado el miércoles el Servicio Federal de Seguridad, también conocido como el FSB.
La agencia acusó a los servicios de seguridad ucranianos de utilizar un popular bot de chat de citas en Telegram para atraer y reclutar a rusos para “actividades de sabotaje y terrorismo”, y dijo que 46 usuarios del bot de chat, de entre 12 y 22 años, han sido detenidos en toda Rusia desde julio de 2025 por agredir a agentes del orden, incendios provocados y otros actos.
Durov anunció a principios de este año que las autoridades rusas habían abierto una investigación penal en su contra y las acusó de fabricar pretextos para restringir el acceso a Telegram como parte de un intento de “suprimir el derecho a la privacidad y la libertad de expresión”.
Si es declarado culpable, el empresario podría enfrentar hasta cadena perpetua en Rusia.
Telegram no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Su sitio web oficial dice que la empresa tiene su sede en Dubái y que Durov, que tiene doble ciudadanía francesa y emiratí, también vive allí.
Durante el mandato del presidente Vladímir Putin, las autoridades rusas han emprendido esfuerzos en varios frentes para controlar internet. Han adoptado leyes restrictivas y prohibido sitios web y plataformas que no cumplen su normativa, y se han centrado en mejorar la tecnología para monitorear y manipular la actividad en línea.
Varias plataformas populares de redes sociales, como Facebook, Instagram y X, han sido prohibidas en Rusia. YouTube ha sido ralentizado, aplicaciones de mensajería populares como Signal y Viber han sido bloqueadas y las más populares —WhatsApp y Telegram— están sujetas a restricciones.
La popular plataforma rusa de redes sociales VK, similar a Facebook, fundada por Durov mucho antes de que lanzara la aplicación de mensajería Telegram, había quedado bajo el control de empresas afines al Kremlin. Rusia intentó bloquear Telegram entre 2018 y 2020, pero fracasó.
Aunque todavía es posible eludir algunas de las restricciones utilizando servicios de redes privadas virtuales, muchos de ellos también son bloqueados de forma rutinaria.
Al mismo tiempo, Rusia promueve activamente la aplicación de mensajería “nacional” conocida como MAX, que según los críticos podría utilizarse para vigilancia. La plataforma es promocionada por desarrolladores y funcionarios como una ventanilla única para mensajería, servicios gubernamentales en línea, realizar pagos y más. Declara abiertamente que compartirá datos de los usuarios con las autoridades a solicitud, y los expertos también dicen que no utiliza cifrado de extremo a extremo.
Durov ha enfrentado investigaciones penales en otros lugares. En 2024, fue arrestado en París por acusaciones de que su plataforma estaba siendo utilizada para actividades ilícitas, incluido el tráfico de drogas y la distribución de imágenes de abuso sexual infantil. Durov dijo en marzo de 2025 que regresó a Dubái después de pasar “varios meses” en Francia.
El Kremlin criticó entonces a las autoridades francesas por su medida contra Durov como “selectiva”.
“Sé que muchos países han expresado preocupaciones sobre que la plataforma sea utilizada de ciertas maneras por ciertos individuos y entidades cuyas actividades podrían perjudicar la economía o la seguridad de ciertos países. Creo que el gobierno ruso también podría haber tenido algunas preguntas”, dijo Putin en septiembre de 2024, después del arresto de Durov.
“Pero todas las plataformas de este tipo son culpables de esto. Si esto es lo que le están haciendo a Durov, entonces probablemente otros también deberían ser arrestados”, dijo el líder ruso, y agregó que las “acciones del gobierno francés no me quedan del todo claras, ya que son selectivas”.
Fuente: DASHA LITVINOVA Associated Press
(AP foto/Tatan Syuflana, Archivo)