El Departamento de Estado de los Estados Unidos impuso severas sanciones a la empresa estatal Cuba Petróleo (Cupet) tras destaparse un esquema de triangulación de combustible mediante la compañía Vanguard Energy. La medida se tomó luego de que Washington detectara que el volumen de petróleo involucrado superaba con creces el consumo habitual del sector privado en la isla.
El periodista e investigador Mario Pentón, en entrevista para el programa A Esta Hora, explicó que la firmeza de la Casa Blanca responde a un conocimiento profundo de la realidad cubana por parte del liderazgo estadounidense:
«Washington, y específicamente el secretario de Estado, Marco Rubio, se dio cuenta de que era muchísimo más combustible del que normalmente consume el sector privado». — Mario Pentón.
Según el análisis, la maniobra pretendía evadir el embargo mediante un «acuerdo de entendimiento» con supuestos empresarios independientes, quienes firmaban un compromiso de no revender el crudo al Estado.
Desabastecimiento generalizado vs. recursos para la represión
La justificación oficial de La Habana intentó desvincular a Cupet del entramado de las Fuerzas Armadas (GAESA), catalogándola únicamente como una entidad dependiente del Ministerio de Energía y Minas. Sin embargo, esta postura fue recibida con total escepticismo. Pentón cuestionó con dureza la credibilidad del argumento dentro del modelo totalitario cubano: «¿Quién con dos dedos de frente te puede decir que algo no lo controlan los militares, que algo no lo controla esa dictadura?».
Asimismo, el periodista subrayó la flagrante contradicción existente entre el colapso energético que sufre la población —agravado por la reciente salida de circulación de la principal central eléctrica de la isla— y la disponibilidad constante de combustible reservada para los aparatos represivos y de transporte militar del régimen.
Doble estándar bajo investigación
Mientras la agenda exterior se mantiene atenta al impacto que el acuerdo entre EE. UU. e Irán tendrá en el Caribe, Pentón adelantó detalles de su más reciente investigación periodística en el ámbito local, enfocada en casos de doble moral política.
El reporte documenta meticulosamente el caso de Roberto García Cabrejas, un individuo que ingresó a los Estados Unidos bajo la condición de refugiado político y portando un visado de protección humanitaria, pero que desde su llegada se ha dedicado a realizar una abierta apología y defensa del régimen dictatorial cubano desde el exterior.
