La periodista e investigadora de CubaNet, Darcy Borrero, abordó en entrevista los cuestionamientos alrededor de los privilegios que pueden derivarse de pertenecer a una familia vinculada al poder en Cuba, así como el desarrollo de actividades empresariales y de promoción de viajes a la isla desde Estados Unidos.
Borrero comenzó haciendo una distinción que consideró fundamental: «No es ningún delito, no es tampoco moralmente reprochable ser familiar de quien uno lo es». A su juicio, nadie escoge la familia en la que nace; lo verdaderamente cuestionable, explicó, es el uso que una persona haga de los privilegios que esa cuna pueda proporcionarle.
Negocios y visibilidad mediática en EE. UU. La periodista señaló que, en el caso investigado, se trata de una persona que lleva aproximadamente una década radicada en Estados Unidos. Durante este período, ha logrado desarrollar una lucrativa carrera empresarial y alcanzar espacios de considerable visibilidad mediática, incluyendo apariciones en televisión y vínculos con eventos de boxeo y otros deportes de gran audiencia.
Uno de los aspectos que más despertó el interés de la investigación son los viajes a Cuba promovidos bajo el concepto de «turismo del tabaco». A través de la agencia Tobacco Tours, se han organizado excursiones dirigidas a estadounidenses interesados en conocer la producción del habano, con recorridos exclusivos por zonas tabacaleras de Pinar del Río y fincas productoras.
Privilegios y turismo de lujo Borrero destacó la forma en que esta actividad se presenta al público. La empresaria promociona estos viajes como una opción legal para realizar turismo de lujo, utilizando sus redes sociales para invitar a sus seguidores a viajar a la isla.
Para la investigadora, este punto resulta crítico porque los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba están sujetos a estrictas regulaciones federales. Por ello, consideró necesario cuestionar cómo funcionan estas operaciones y qué nivel de acceso gubernamental existe detrás de ellas.
Al abordar la relación de la empresaria con miembros del clan Castro y la posibilidad de que esos vínculos hayan facilitado sus negocios, Borrero subrayó que su investigación se ciñe estrictamente a los hechos:
“Nosotros en la investigación tratamos de ser siempre puntuales, precisos, no decir nada ni juzgar más allá de lo que los hechos mismos están mostrando”. — Darcy Borrero, periodista e investigadora de CubaNet.
El debate ético en el exilio El intercambio también puso sobre la mesa las marcadas diferencias entre los familiares de la cúpula que han tomado distancia pública y frontal del régimen cubano —como Juanita Castro o Alina Fernández— y aquellos que, por el contrario, desarrollan negocios lucrándose de sus conexiones.
Borrero insistió en que nacer dentro de una familia determinada no acarrea culpa, pero el punto central es determinar si las ventajas comerciales obtenidas terminan contribuyendo, directa o indirectamente, a las estructuras de poder que oprimen y perjudican a la población cubana.
La entrevista dejó abierto un profundo debate sobre el papel de los privilegios, las restricciones de Washington y la manera en que ciertos empresarios logran sortear obstáculos para desarrollar actividades comerciales con la isla desde el sur de la Florida. Para Borrero, lo fundamental es examinar la red de contactos y determinar quiénes se benefician realmente de estas millonarias operaciones.
(AP Foto/Jorge Luis Baños)