Las actividades de emergencia en el estado La Guaira han entrado en una fase crítica, concentrándose de manera casi exclusiva en la remoción técnica de escombros y la recuperación de cadáveres atrapados bajo las estructuras colapsadas.
En una entrevista concedida a la periodista Yoly Cuello en el programa A Esta Hora, el reportero de Unión Radio, Román Camacho, detalló que la maquinaria pesada ya se encuentra desplegada en cada una de las edificaciones afectadas del litoral central para agilizar las labores de despeje. Ante los rumores y la desinformación, Camacho fue enfático al desmentir el uso de fosas comunes por parte de las autoridades civiles o militares.
«Las personas que piensen que su familiar ya fue recuperado pueden ir a la morgue y confirmar, a través de fotografías y registros codificados, si fue enterrado en el cementerio de Carayaca o si aún no ha sido localizado». — Román Camacho, periodista.
El comunicador advirtió que el número de víctimas mortales continuará incrementándose sensiblemente a medida que avancen las cuadrillas de remoción, debido a que los balances oficiales presentados hasta ahora son considerados «muy conservadores» por las comunidades locales.
El despliegue de la asistencia internacional
Frente a la magnitud del desastre, el operativo de asistencia internacional coordinado con apoyo estadounidense se mantiene plenamente activo. Las operaciones en el eje costero y en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía incluyen el despliegue estratégico de buques, helicópteros de salvamento y hospitales móviles de campaña operados por personal militar extranjero, cuyo propósito es brindar atención quirúrgica inmediata y aliviar la saturación extrema de la red hospitalaria venezolana.
El impacto psicológico en la población
Finalmente, Camacho analizó el complejo y doloroso proceso que enfrentan los sobrevivientes en las áreas menos afectadas al intentar reanudar sus actividades cotidianas y comerciales. Este retorno a la rutina ha estado acompañado de un complejo fenómeno psicológico entre los habitantes de la región.
«Muchas veces se siente ese síndrome de culpabilidad porque dicen: ‘Bueno, todavía hay cuerpos atrapados, todavía están las labores de remoción de escombros’, y esa culpa de cada persona por tener que seguir adelante con su vida es algo normal que se está viviendo hoy en Venezuela», concluyó el periodista, haciendo un llamado a mantener activos los programas de apoyo emocional para la población afectada.
