La reciente visita del Pontífice a España ha generado un notable impacto institucional. La periodista Esther Ruiz reportó en A Esta Hora que la presencia del Papa provocó una movilización masiva de jóvenes, dejando atrás polarizaciones y mostrando una devoción que llenó las calles de Madrid con absoluta civilidad.
Más allá del fervor religioso, el mensaje político del Papa fue claro. Durante su paso por el Parlamento y su encuentro con la Corona, el Pontífice instó a las fuerzas políticas a superar los enfrentamientos y centrarse en el bien común, además de defender la vida y las libertades frente a legislaciones sobre el aborto y la eutanasia. La agenda del Pontífice, que incluyó actos en el estadio Santiago Bernabéu y visitas a centros penitenciarios, buscó posicionar la escucha activa y las soluciones humanitarias para la crisis migratoria por encima de las políticas de rearme.
