El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el jueves que el gobierno de Donald Trump está listo para ayudar a poner fin a la “guerra sin sentido” en Ucrania, aunque reconoció que no hay un camino rápido hacia un acuerdo y afirmó que la diplomacia requerirá un esfuerzo continuado y nuevas ideas.
Rubio, que se reunió el jueves con su homólogo ruso Serguéi Lavrov, dijo que Moscú y Kiev deberían tener los incentivos para poner fin a una “guerra muy sangrienta” que devastó a ambos bandos.
Rubio aludió al estancamiento de las conversaciones mediadas por Estados Unidos, que describió de “infructuosas o al menos poco fructíferas” en el pasado, pero insistió en que el presidente estadounidense, Donald Trump, está comprometido con la tarea “si las condiciones y los factores han cambiado para hacerlo posible”.
“Ese ha sido el desafío, un final que ambas partes puedan aceptar. Y lo hemos intentado y seguiremos intentando ver si podemos, ya saben, encontrar un punto medio que lo haga realidad. Y estamos preparados para desempeñar ese papel si se presenta la oportunidad ”, dijo Rubio a los reporteros.
Rubio celebró reuniones con Lavrov y otros líderes, incluido el ministro chino de Exteriores, durante la cumbre anual de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) en Manila.
El principal diplomático de Estados Unidos dijo que el país está centrado en Asia incluso mientras intensifica los combates con Irán, busca una vía para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania y presiona al gobierno cubano para que haga cambios.
La ASEAN se centra en conflictos internacionales
Tres días de conversaciones a puerta cerrada que comenzaron el martes se han centrado en el recrudecimiento de la guerra en Oriente Medio y las tensiones en el mar de China Meridional, donde el jueves se produjo un nuevo choque.
“Siempre va a haber una preocupación de que Estados Unidos esté tan centrado en un lugar que no pueda centrarse en otro”, dijo Rubio a los reporteros. Pero afirmó que Estados Unidos sigue “comprometido en Asia todos los días”, citando sólidas alianzas y vínculos económicos en toda la región.
Lavrov ignoró en su mayoría las preguntas de los reporteros después de la reunión. El Ministerio ruso de Exteriores en Moscú dijo que recalcó a Rubio “la inaceptabilidad de seguir armando” a Ucrania y acusó a los países europeos de buscar una “derrota estratégica” para Rusia.
Lavrov reiteró la disposición de Rusia a “una resolución política y diplomática del conflicto” y el compromiso con los acuerdos alcanzados en una cumbre entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y Trump en Alaska el año pasado, dijo el ministerio ruso.
Pero Rubio dijo que “tendremos que encontrar nuevas sugerencias y nuevas ideas” que sean aceptables para ambas partes para un acuerdo de paz. El apoyo militar de Washington a Ucrania no ha cambiado, y el país devastado por la guerra está recibiendo armas compradas por aliados de la OTAN.
Los esfuerzos de Washington por mediar para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania han quedado eclipsados por el estallido de la guerra con Irán a principios de este año. Washington y Teherán han intensificado sus ataques después de que se viniera abajo un acuerdo provisional de alto el fuego.
“El precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón”, dijo Rubio. Insistió en que Teherán está “suplicando” conversaciones, pero Trump no ve utilidad en responder porque “Irán claramente no está listo para llegar a un acuerdo, al menos no uno que estén dispuestos a cumplir”.
Trump ha advertido a Irán que Estados Unidos destruirá un puente o una planta eléctrica iraní cada vez que Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, respondió diciendo que la doctrina de defensa del país era “ojo por ojo”.
“La política del presidente es cabeza por ojo”, dijo Rubio. “Pagarán un precio muy alto por las cosas que están haciendo”.
China defiende acciones militares marítimas
La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, reiteró la alarma de su país por el reciente lanzamiento de prueba de un misil por parte de la Armada china desde un submarino de propulsión nuclear en la región, diciendo que la falta de notificación a Filipinas y a naciones del Pacífico sobre las que voló el misil y donde cayó fue desestabilizadora .
“Se produce en el contexto de una rápida acumulación militar del arsenal nuclear de China sin la transparencia ni la tranquilidad que la región espera”, dijo Wong en un foro universitario en Manila el jueves. “Por eso Australia ha descrito la prueba como provocadora y desestabilizadora”.
China ha defendido sus acciones, diciendo que el lanzamiento fue parte de ejercicios anuales y que dio a los países de la zona el aviso apropiado con antelación.
Rubio sostuvo una larga reunión el miércoles con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi. Rubio comentó a periodistas que él y Wang hablaron de un nuevo altercado esta semana entre fuerzas chinas y filipinas en un banco de arena en disputa en el mar de China Meridional, que Beijing reclama prácticamente en su totalidad. Rubio calificó el incidente de “escalatorio”.
“Eso debe gestionarse con muchísimo cuidado, porque, obviamente, un conflicto —sea económico o de otro tipo— entre Estados Unidos y China tendría un impacto global dramático”, dijo Rubio.
También dijo que hablaron mucho sobre el viaje del líder chino, Xi Jinping, previsto en septiembre, señalando que cree que Xi tendrá una “visita muy positiva cuando venga a Washington”.
En Beijing, la guardia costera china dijo que tomó medidas necesarias, incluyendo monitoreo y bloqueo, para expulsar a dos barcos filipinos que desatendieron repetidas advertencias de la parte china en una confrontación el jueves.
China dijo que sus operaciones fueron profesionales y legales e instó a Filipinas a detener sus acciones provocadoras que infringen el territorio chino. Funcionarios filipinos no hicieron comentarios de inmediato.
El gobierno de Trump ha criticado repetidamente las acciones asertivas de Beijing en el mar de China Meridional, en perjuicio de países más pequeños con reclamaciones rivales como Filipinas, el aliado por tratado más antiguo de Washington en Asia. Taiwán y Vietnam, Malasia y Brunéi —tres miembros de la ASEAN— también han estado involucrados en los a menudo tensos enfrentamientos territoriales.
La ASEAN pretende concluir este año las negociaciones de años con China sobre un propuesto pacto de no agresión, según un borrador de un comunicado conjunto al que The Associated Press tuvo acceso. El llamado código de conducta busca evitar un gran conflicto en las aguas en disputa, una ruta clave del comercio mundial, que podría arrastrar a Estados Unidos.
Fuente: MICHELLE L. PRICE y JIM GOMEZ Associated Press
(AP Foto/Aaron Favila, foto compartida)