El coronel retirado Guillermo Lafferriere analizó en Actualidad Radio la compleja situación geopolítica en Irán y Siria, destacando la fragmentación del poder y las dificultades que esto representa para las negociaciones internacionales. Según el especialista, uno de los mayores retos para comprender la dinámica iraní es que actualmente no existe una cabeza única tomando decisiones en Teherán.
Lafferriere describió al sistema iraní como una estructura con múltiples centros de poder —políticos, religiosos y militares— que compiten internamente por influencia. Esta dinámica genera una suerte de anarquía institucional que complica seriamente la interlocución con Estados Unidos y otros actores externos que buscan un entendimiento estable.
El analista comparó este escenario con la división territorial que sufre Siria, donde el control está repartido entre el gobierno central, fuerzas kurdas, remanentes del Estado Islámico y comunidades drusas cerca de los Altos del Golán. Para Lafferriere, esta falta de cohesión territorial y política en la región sigue siendo el principal motor de la inestabilidad en el Medio Oriente.
Respecto a las negociaciones nucleares, el coronel sostuvo que cualquier acuerdo real exigiría que Irán limite su desarrollo atómico, su programa de misiles y el apoyo logístico a sus aliados regionales. Sin embargo, advirtió que mientras no haya un interlocutor claro, los esfuerzos diplomáticos de Washington seguirán estancados en un terreno de mensajes contradictorios e incertidumbre legal.