El expreso político cubano Luis Zúñiga afirmó que la presentación del embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, trascendió el enfrentamiento diplomático: puso ante los representantes internacionales el contraste entre las condiciones de vida de los cubanos y los privilegios de sus gobernantes.
“Eso es quitarle el ropaje internacional que ha tenido la dictadura”, afirmó. A su juicio, exhibir esos privilegios permite cuestionar la narrativa que el Gobierno cubano ha sostenido durante décadas ante Naciones Unidas.
Zúñiga consideró que esa exposición también tiene una audiencia dentro de Estados Unidos: los jóvenes que desconocen la experiencia cubana y las consecuencias de su sistema político.
El respaldo en Naciones Unidas
Consultado sobre las razones por las que numerosos países siguen apoyando la resolución contra el embargo, Zúñiga atribuyó ese respaldo a una combinación de afinidades ideológicas, compromisos históricos con La Habana, tensiones con Washington e influencia de China.
Según su análisis, esa votación refleja intereses políticos que van más allá de la situación de la población cubana.
¿Qué puede venir ahora?
Zúñiga sostuvo que el episodio suma presión sobre La Habana y podría contribuir a preparar el terreno para nuevas medidas estadounidenses. Vinculó esa posibilidad con su visión de que Washington considera a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua un problema de seguridad regional.
Mencionó posibles acciones políticas e incluso militares como escenarios de su análisis, sin aportar una decisión oficial que confirme una intervención.
📷 AP Foto/Andrés Kudacki