La llegada de la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, a Nueva York en un avión privado para reunirse con el presidente Donald Trump marca un nuevo hito político. Según el periodista e investigador de Crisis Group, Phil Gunson, este acontecimiento se perfila más como un gesto visual que como una reunión formal profunda, y refleja un contraste evidente con el estatus de Nicolás Maduro y la lentitud de la transición política en el país. «Hace mucho tiempo que un presidente venezolano no apareció en la Asamblea General de las Naciones Unidas», destacó Gunson, al señalar que la visita representa un paso en la consolidación de Rodríguez al frente del Ejecutivo, bajo el tutelaje de Estados Unidos y la gestión económica.
En tanto, la situación interna de Venezuela sigue marcada por la insatisfacción ciudadana, el colapso de los servicios públicos y los apagones. Gunson advierte que, a pesar de aperturas parciales y una ligera relajación de la censura, los aparatos represivos continúan intactos. Sobre figuras como Diosdado Cabello y el exministro Tareck El Aissami, el experto señaló: «Antes del 3 de enero nos preocupábamos mucho por el peligro de que un intento de cambio de régimen repentino pudiera desatar una violencia de baja intensidad y prolongada», al apuntar que el manejo de estas piezas requiere un control delicado para evitar estallidos sociales.
Fuente: Actualidad Radio
(AP Photo/Pedro Mattey)