La situación en Venezuela continúa siendo crítica tras los dos potentes sismos registrados el pasado miércoles. En una actualización para el programa A Esta Hora de Actualidad Radio, la periodista de Unión Radio, María Claudia Falanelli, detalló que el balance oficial ya alcanza los 235 fallecidos y más de 4,300 heridos.
A este alarmante panorama se suman los datos recopilados por la Asamblea Nacional, que reporta 2,927 familias damnificadas y al menos 250 edificaciones severamente afectadas. No obstante, la dimensión de la catástrofe adquiere una escala aún mayor según las evaluaciones de los organismos internacionales.
«La ONU estima que unos 6 millones de personas se han visto afectadas por los terremotos en todo el país». — María Claudia Falanelli.
Crisis logística en las zonas de desastre
Uno de los puntos más complejos de la jornada se concentra en el estado La Guaira (el litoral central) y en el municipio Chacao de Caracas, donde el colapso de infraestructuras mantiene a decenas de personas atrapadas bajo las estructuras. Falanelli destacó que, a pesar de los esfuerzos extenuantes de Protección Civil y las redes de voluntarios, se han registrado graves fallas de logística debido a la demora en el arribo del equipo técnico especializado:
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Retraso crítico: «Es lamentable el tiempo que tardó en llegar la maquinaria pesada al litoral… la maquinaria terminó arribando a eso de las 4:00 o 5:00 de la tarde», explicó la periodista, señalando que la falta de herramientas específicas limitó la capacidad de rescate durante las primeras horas.
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Cierre aeroportuario: Debido a los severos daños estructurales en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, la terminal permanecerá inhabilitada al menos hasta el 2 de julio. Toda la ayuda humanitaria proveniente de España, El Salvador y Estados Unidos ha tenido que ser redirigida a terminales aéreas alternas.
A pesar de la incertidumbre provocada por las constantes réplicas nocturnas, Falanelli resaltó la resiliencia ciudadana y la masiva ola de solidaridad interna: «La cantidad de insumos recogidos es sorprendente; la gente, a pesar de la conmoción y de haber perdido familiares, se ha volcado a los centros de acopio a llevar ayuda».
