El ingeniero Andrés Tremante advirtió sobre los crecientes riesgos que enfrenta el sistema financiero internacional ante el avance de la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías de rastreo y la posibilidad de ataques informáticos cada vez más sofisticados.
Durante una entrevista, Tremante analizó las capacidades tecnológicas de países como Corea del Norte y China, y planteó interrogantes sobre la preparación de las principales instituciones financieras para enfrentar posibles ataques que comprometan grandes cantidades de dinero.
En la conversación se abordó la posibilidad de utilizar mecanismos de transferencias sucesivas entre múltiples cuentas y carteras digitales para dificultar el rastreo de fondos robados. Tremante señaló que, aunque estas operaciones no serían completamente indetectables, podrían convertirse en un desafío considerable para los sistemas tradicionales de vigilancia financiera.
El ingeniero también alertó sobre el impacto que podría tener la combinación de inteligencia artificial y computación cuántica en la seguridad bancaria. Advirtió que, si el modelo financiero no evoluciona al mismo ritmo que estas tecnologías, los robos millonarios que hoy parecen extraordinarios podrían convertirse en pérdidas relativamente pequeñas frente a lo que podría ocurrir en el futuro.
Otro de los aspectos centrales de la entrevista fue la necesidad de fortalecer los protocolos de seguridad. Como ejemplo, se compararon las vulnerabilidades del sistema financiero con los fallos en los procedimientos de mantenimiento y operación que se han señalado tras el accidente ferroviario ocurrido en España.
Tremante y los conductores coincidieron en que la protección de las transacciones no puede depender de una sola persona ni de un simple acceso desde una computadora. Plantearon la necesidad de implementar controles redundantes, verificaciones biométricas, mecanismos de autenticación y autorizaciones de varios responsables para aprobar movimientos financieros de gran magnitud.
Durante el intercambio también se hizo referencia al sistema de seguridad que acompaña al presidente de Estados Unidos para autorizar una eventual decisión nuclear, como ejemplo de la importancia de contar con múltiples controles y procedimientos estrictos.
La entrevista concluyó con una reflexión sobre una paradoja de la era digital: ante el incremento de los fraudes y los ciberataques, métodos tradicionales como los cheques, los depósitos presenciales y los pagos por correo podrían recuperar valor como alternativas de protección.
La advertencia de fondo fue clara: el sistema financiero necesita anticiparse a los nuevos riesgos tecnológicos y reforzar sus mecanismos de seguridad antes de que la inteligencia artificial y la computación cuántica amplíen las posibilidades de los delincuentes informáticos.