La periodista Malena Martos, redactora del diario Clarín, reveló en entrevista para el programa A Esta Hora de Actualidad Radio los pormenores de una compleja situación sanitaria que mantiene en vilo a varios países. El caso se originó tras el fallecimiento de un matrimonio de ciudadanos neerlandeses de 70 años, quienes contrajeron la cepa Andes del hantavirus durante un recorrido por la Patagonia argentina y chilena.
Martos explicó que esta variante es de especial preocupación para la comunidad médica internacional debido a su capacidad de transmisión interpersonal. La periodista enfatizó que se ha confirmado que las víctimas portaban la cepa Andes, la cual tiene la particularidad de contagiarse de persona a persona por contacto estrecho, lo que la convierte en la variante más peligrosa de hantavirus conocida hasta la fecha.
La cronología de los hechos indica que, tras visitar zonas silvestres para el avistamiento de aves, la pareja abordó un crucero el pasado 1 de abril con otros 114 pasajeros. El hombre falleció a bordo el 11 de abril, mientras que su esposa murió poco después en Johannesburgo, Sudáfrica, tras desembarcar en una parada técnica en la isla de Santa Elena. Ante este escenario, el Ministerio de Salud de Argentina ha asumido un papel protagónico en la respuesta global.
Argentina enviará a laboratorios de España, Senegal, Sudáfrica, Países Bajos y el Reino Unido muestras de ARN del virus Andes. El objetivo es que estos centros puedan realizar estudios serológicos orientados a la detección de anticuerpos específicos. Actualmente, las autoridades monitorean a los pasajeros que tuvieron contacto con el matrimonio, registrándose ya un caso positivo en un ciudadano suizo.
Aunque la empresa operadora del crucero asegura que no hay más personas con síntomas a bordo mientras el barco se dirige a su destino final en las Islas Canarias, el rastreo continúa para evitar una mayor propagación. La colaboración internacional y el envío de aproximadamente 2,500 insumos diagnósticos desde Argentina resultan fundamentales para contener este brote que, por su logística de seguimiento, recuerda a las medidas implementadas durante la pandemia de COVID-19.