El sindicato de Policías de Miami, en voz de su presidente Javier Ortíz, señaló a la administración de la ciudad como responsable de la inseguridad en barrios locales.
Al referirse al tiroteo ocurrido el lunes en un parque del este de la Pequeña Habana, en momentos en los que decenas de niños hacían deporte, Ortíz expresó que las malas remuneraciones de los funcionarios los hacen desatender sus labores de vigilancia: «Nadie está asumiendo la responsabilidad de proteger a nuestros residentes (…) los agentes de la policía no están enfocados en luchar contra el crimen. Están muy ocupados tratando de ganarse el sustento».
«Cuando llegue la llamada por un próximo tiroteo, recuerda que la respuesta típica de la policía de Miami será: conducir al límite de velocidad y escribir el reporte de arresto», agregó en el texto.
Recalcó que los policías ganan menos que en el año 2010, «están menos equipados y no cuentan con las suficientes armas».
La reacción del alcalde Tomás Regalado no se hizo esperar. Tildó de «irresponsable» la declaración de Ortíz y advirtió que puede crear temor entre los residentes de La Pequeña Habana y otros vecindarios. Agregó que la dotación de equipos de trabajo a los policías se ha mantenido.