Corey Jones, el joven afroamericano de 31 años, quien murió el pasado domingo 18 en circunstancias aún no aclaradas al ser tiroteado por un policía sin uniforme en Florida, había llamado minutos antes al servicio de asistencia en carretera.
Jones, batería en una banda de música, se había detenido en una autopista y efectuado varias llamadas al servicio de asistencia en carretera para que le enviasen una grúa, ya que su automóvil se había averiado cuando regresaba a su casa de una actuación en la localidad de Jupiter, cerca de Palm Beach.
Según los informes preliminares, la llamada fue hecha a las 03.15 am ET, cinco minutos antes de que Nouman Raja, agente de la Policía de la localidad de Palm Beach Gardens, al norte de Miami, disparara y matara a Jones tras ser «repentinamente confrontado» por el joven afroamericano «armado», según la versión del jefe local de la Policía, Stephen Stepp.
La versión policial señala que el agente Nouman Raja realizaba una guardia vestido de civil con un automóvil camuflado por una autopista floridana, cuando vio a un joven que estaba detenido con su automóvil al costado de la ruta y se detuvo a investigar.
«Como resultado de la confrontación, el oficial disparó su arma de fuego, lo que resultó en la muerte del señor Corey Jones», concluye el informe policial, según el cual en la zona del incidente se encontró una pistola que fue adquirida por Jones, que tenía licencia de armas.
Se sabe que Jones marcó en repetidas ocasiones la tecla de ayuda en carretera de su teléfono móvil mientas permanecía en el arcén de la carretera I-95 donde fue tiroteado por Raja.
Las llamadas efectuadas por Jones pueden desempeñar un «importante papel para ayudar a las autoridades a determinar qué condujo al fatal desenlace», señaló el diario Sun-Sentinel.
El diario The Palm Beach Post tuvo acceso a la grabación de las llamadas realizadas por Jones a través del teléfono propiedad de su jefe el día de su muerte.
La familia de Jones pidió a las autoridades «saber qué pasó» y «respuestas» a todas sus preguntas sobre la muerte del joven, al tiempo que expresó su convencimiento de que el joven nunca disparó al policía ni supo que era un agente sin uniforme.