La televisión siria aseguró, a principios de octubre, que la aviación rusa había bombardeado al ISIS en la ciudad de Palmira y en sus alrededores, pero el Ministerio ruso desmintió esa información.
El ISIS, que supo aprovechar la guerra civil siria para implantarse en el país, conquistó el 21 de mayo Palmira, a unos 200 kilómetros al este de Damasco, tras haber expulsado a las fuerzas gubernamentales.
El grupo yihadista llevó a cabo ejecuciones sumarias en la ciudad y destruyó sus tesoros arqueológicos, inscriptos como Patrimonio de la Humanidad.
Un cazabombardero Su-34 destruyó un campo en el que el ISIS entrenaba a sus combatientes extranjeros, dijo Rusia
Los aviones rusos hicieron 131 salidas en dos días y atacaron objetivos en las provincias de Hama (centro), Homs (centro), Latakia (oeste), Alepo (noroeste), Raqqa (este) y en la región de la capital, Damasco, según el Ministerio ruso.
Un cazabombardero Su-34 destruyó un campo en el que el ISIS entrenaba a sus combatientes extranjeros, en las afueras de Alepo. Y en Harasta, a 10 kilómetros al noreste de Damasco, la aviación bombardeó un depósito de obuses, según la misma fuente.
En la ciudad de Salma, en la provincia de Latakia, el Ejército aseguró haber alcanzado un puesto de mando que el Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaeda, utilizaba para perturbar las comunicaciones por radio de las fuerzas gubernamentales.
Rusia afirma desde el inicio de su intervención en Siria, a finales de septiembre, que sólo bombardea al ISIS y a otros grupos «terroristas» a petición del régimen de Bashar al Assad.
Washington y sus aliados aseguran, sin embargo, que los ataques rusos van sobre todo dirigidos contra los rebeldes sirios en un intento por afianzar a Al Assad.