El piloto de un pequeño avión se está recuperando en el hospital, un día después de que él y su esposa se vieron obligados a realizar un aterrizaje de emergencia en Everglades, el pasado domingo.
Las autoridades dijeron que Ken McKenzie y su esposa Sonia se dirigían a visitar a su hija mayor en Lynchburg, Virginia a bordo de un Lancair IV-P cuando, poco después de despegar del aeropuerto de Fort Lauderdale Executive, tuvo problemas mecánicos. «El piloto dijo a su esposa que tenían problemas con el motor, con la presión del aceite, y en última instancia un fallo de motor,» dijo el portavoz de la Oficina del Sheriff de Broward Mike Jachles.
Ante la certeza de que la aeronave de un solo motor no iba a permanecer en el aire, según los informes, McKenzie optó por dirigirse a un camino de acceso, rodeado de manglares y el agua cerca de la línea del Condado Broward-Palm Beach, justo antes del mediodía.
«Tan pronto como aterrizamos, había llamas de color naranja y rojo por todas partes», dijo Sonia, según reportó WSVN. Una columna de humo negro y espeso ayudó a localizar a la pareja. «El avión quedó completamente destruido por las llamas. Es apenas reconocible», dijo el jefe de la División de Bomberos de Coral Springs Mike Moser.
McKenzie fue transportado al Hospital Jackson Memorial, donde está recibiendo tratamiento para quemaduras graves que sufrió en un lado de su cuerpo. Sonia, que sólo sufrió un corte y contusiones, fue trasladada a Broward Health Norte.