El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el jueves que se ha alcanzado un acuerdo para que Hamás deponga las armas e Israel retire sus fuerzas armadas de Gaza, pero que aún quedaban muchos obstáculos, condiciones y plazos largos para poner fin a la guerra en el territorio palestino.
El anuncio de la Casa Blanca se hizo nueve meses después de que se firmara un alto el fuego negociado por Estados Unidos. Las negociaciones entre Israel y Hamás habían quedado en gran medida estancadas en torno a la implementación de su segunda fase, que incluye el desarme de Hamás y la reconstrucción de Gaza.
“El acuerdo se llevará a cabo en fases cuidadosamente estructuradas», según dijo Trump en redes sociales. «A medida que se complete el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán, y la Fuerza Internacional de Estabilización trabajará con una nueva fuerza policial palestina para asumir la responsabilidad de que Gaza sea segura para sus residentes y sus vecinos”.
El plan de alto el fuego de 20 puntos de Trump exige a la milicia palestina que entregue sus armas y destruya su vasta red de túneles. También contempla la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza, la llegada de un nuevo gobierno palestino tecnocrático, el despliegue de una fuerza internacional de seguridad y la reconstrucción del maltrecho enclave palestino.
Trump anunció lo que dijo que era un acuerdo para concretar una de las partes más difíciles del alto el fuego en Gaza, en un momento en que las negociaciones se han estancado y los ataques militares se han incrementado en la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron en febrero contra Irán, un patrocinador clave de Hamás.
El viernes, un responsable de Hamás dijo que habían alcanzado un acuerdo sobre el desarme, la parte más crucial del acuerdo de alto el fuego. Israel no dio indicios de que hubiera aceptado.
Plazos largos o poco concretos para el desarme de Hamás
Funcionarios de Estados Unidos y de la Junta de Paz, que hablaron con reporteros bajo condición de anonimato conforme a directrices establecidas por la Casa Blanca, ofrecieron una evaluación extremadamente optimista del acuerdo, que planteaba un escenario muy similar al descrito por Trump y sus principales asesores cuando se creó por primera vez la Junta de Paz, un organismo internacional establecido por Trump que supervisaría el alto al fuego en Gaza.
Los funcionarios no pudieron ofrecer plazos específicos para el desarme de Hamás u otros grupos que operan en Gaza, como la Yihad Islámica Palestina, pero señalaron que la fuerza policial de Gaza entregaría armas a la administración tecnocrática de Gaza respaldada por la Junta de Paz en las próximas dos semanas.
La fuerza policial de Gaza, sin embargo, no incluye a la gran mayoría de los miembros de Hamás, y el armamento pesado no está incluido en esa parte del acuerdo, según los funcionarios.
En cambio, la entrega de armas pesadas y el desmantelamiento de los túneles de Hamás y de otra infraestructura llegarán más adelante, en un proceso que podría tardar entre 200 y 350 días, indicó un funcionario de la Junta de Paz.
Israel no responde, pero se ha mostrado profundamente escéptico
Un funcionario de Estados Unidos dijo que Israel, que ha sido profundamente escéptico sobre la disposición de Hamás a entregar sus armas o a renunciar al menos al control de Gaza entre bastidores, había sido consultado en cada paso de la negociación.
Sin embargo, el funcionario señaló que no se le estaba pidiendo a Israel hacer nada más allá de lo que había asumido inicialmente cuando aceptó el plan de 20 puntos de Trump, que en esencia implica retirar sus fuerzas de Gaza y comprometerse a poner fin a los ataques aéreos contra el territorio.
El funcionario dijo que Trump estaría “muy, muy decepcionado” si Israel no se atuviera al acuerdo. Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se reunieron en la Casa Blanca el martes, pero ninguno dijo mucho sobre lo que hablaron en su primer encuentro cara a cara desde que lanzaron la guerra contra Irán.
La misión de Israel ante Naciones Unidas no realizó comentarios.
El funcionario añadió que Irán sigue siendo una incógnita en la ecuación porque, aunque aconsejó a miembros de Hamás no aceptar un acuerdo, tampoco está en posición de ofrecer al grupo mucho apoyo, ya que está ocupado con el conflicto con Estados Unidos.
Hamás había insistido previamente en implementar la primera fase del alto el fuego antes de pasar a hablar sobre sus armas. La carta fundacional del grupo llama a la resistencia armada contra Israel, y se ha mostrado reacio a renunciar a un arsenal, incluidos cohetes, misiles antitanque y explosivos, que está en el corazón de su identidad.
Sin embargo, Hamás anunció este mes que había disuelto su gobierno en Gaza y que se preparaba para transferir el poder a un comité técnico respaldado por Naciones Unidas como parte del acuerdo de alto el fuego.
La guerra en Gaza comenzó después de que el ataque encabezado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023 dejara unos 1.200 muertos y 251 personas fueran tomadas como rehenes. La ofensiva israelí de represalia en Gaza provocó la muerte de más de 73.000 palestinos, incluidos los fallecidos desde el alto el fuego, informó el Ministerio de Salud de Gaza.
El ejército de Israel controla ahora más de la mitad de Gaza, lo que deja a los palestinos confinados en campamentos miserables de tiendas de campaña y en barrios urbanos gravemente dañados.
Fuente: JONATHAN J. COOPER, MATTHEW LEE, FARNOUSH AMIRI y SAMY MAGDY Associated Press
(AP Foto/Jehad Alshrafi)