La fuga del reo federal Sherman Kemp —quien cumplía una condena de 27 años con fecha de liberación programada para 2033— ha puesto bajo escrutinio los protocolos de seguridad y las diferencias operativas entre los sistemas penitenciarios estatales y federales. Durante su intervención en el programa A Esta Hora de Actualidad Radio, el abogado penalista Frank Quintero analizó las fallas en la custodia.
Quintero explicó que, bajo la normativa federal, los reclusos deben cumplir aproximadamente el 85% de su sentencia, por lo que resulta inusual que un prisionero con más de una década pendiente reciba permisos o sea movilizado sin esquemas de máxima seguridad entre Miami y Georgia.
«El proceso de traslado suele ser estrictamente interno del Buró de Prisiones. Ante una evasión de esta magnitud, la jurisdicción pasa a involucrar de inmediato a las agencias locales, los mariscales estadounidenses y el FBI». — Frank Quintero, abogado penalista.
Controles institucionales y selección de jurados
Asimismo, el especialista abordó las complejidades del sistema de jurados en los procesos judiciales penales, advirtiendo sobre las severas consecuencias legales de mentir u ocultar antecedentes bajo juramento en los formularios de selección. Quintero concluyó que la responsabilidad principal del caso Kemp recae en las fallas de control interno de las instituciones penitenciarias, mientras las investigaciones buscan determinar si el hecho respondió a negligencia o a complicidad dentro de la cadena de custodia.