El capitán Roni Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ofreció un balance detallado sobre la actual ofensiva contra el régimen de Teherán en entrevista por Zoom. Aunque la administración de Donald Trump ha centrado su discurso en impedir que Irán desarrolle armas nucleares, Kaplan marcó una línea clara sobre los objetivos militares actuales: «Nuestra alianza con Estados Unidos es total y trabajamos codo a codo, pero no hemos recibido una directiva para cambiar el régimen. Nuestro objetivo es la seguridad del pueblo israelí».
Una ofensiva sin precedentes
Kaplan confirmó que la operatividad de las FDI no se detiene: «En este mismo instante estamos alcanzando objetivos en Irán». Desde el inicio de las hostilidades, Israel ha ejecutado más de 8,500 ataques, logrando neutralizar una parte sustancial de la capacidad bélica iraní. Sin embargo, el portavoz reconoció que ningún sistema de defensa es infalible, recordando un reciente ataque que dejó más de 115 heridos en suelo israelí. «Ellos apuntan a civiles; nosotros a objetivos militares», enfatizó.
Amenaza global y desmilitarización de Hezbollah
El capitán advirtió que el alcance de los misiles iraníes ya representa un riesgo que trasciende las fronteras de Medio Oriente, calificando la amenaza como «global». En paralelo, las tropas israelíes mantienen una presión asfixiante sobre Hezbollah en el Líbano, con un despliegue terrestre cuyo objetivo final es la desmilitarización total del grupo terrorista.
Al cierre de su análisis, queda en evidencia una sutil pero importante diferencia estratégica: mientras Washington apuesta por la contención de las ambiciones atómicas de Irán, Israel se enfoca en la eliminación directa de la amenaza operativa. La gran interrogante para los próximos días es si ambos aliados mantendrán esta sincronía o si sus hojas de ruta comenzarán a divergir.