El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en la necesidad de una tregua entre Rusia y Ucrania y aseguró que percibe una mayor disposición en su homólogo ruso, Vladimir Putin, que en el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto.
«Creo que, de hecho, Putin quiere hacer un trato más que Zelenski», afirmó el mandatario estadounidense en declaraciones a la prensa antes de embarcar en su helicóptero oficial rumbo a Ohio, donde encabezaría uno de sus mítines previos a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Trump reiteró que ambos líderes deben reunirse para poner fin a lo que calificó como una «guerra ridícula», aludiendo a la elevada cifra de bajas militares y civiles registradas recientemente. «Esa guerra tiene que acabar. Han perdido a 32.000 personas, la mayoría soldados jóvenes, solo este último mes», subrayó.
Preguntado sobre las denuncias de Kiev de que Rusia habría violado la tregua pactada para frenar los ataques contra infraestructuras energéticas, el presidente estadounidense insistió en que ambas partes aceptaron el compromiso e instó al Gobierno ucraniano a centrarse en el diálogo. «Lo que está pasando es que él (Putin) quiere llegar a un acuerdo, y tenemos que conseguir que Zelenski quiera hacer un trato», remarcó.
Por su parte, el presidente Zelenski acusó este mismo lunes a Moscú de haber atacado durante la noche instalaciones de producción de gas y estaciones de servicio en Ucrania, incumpliendo el alto el fuego promovido por la Casa Blanca. El mandatario ucraniano denunció que «esta es la respuesta de Putin a Trump» y condicionó el cese de los ataques ucranianos de largo alcance a que el Ejército ruso detenga de forma efectiva sus bombardeos contra el sistema energético y las infraestructuras críticas del país.
Estas tensiones coinciden con la aprobación por parte de la Unión Europea de su mayor paquete de sanciones contra el complejo militar-industrial ruso desde el inicio del conflicto en 2022, una medida que abarca a más de 1.500 personas y entidades y que fue celebrada por el Gobierno de Kiev como una señal necesaria para forzar el fin de la guerra.
Fuente: Europa Press
(AP Foto/Julia Demaree Nikhinson)