El exembajador cubanoamericano Simón Ferro consideró que una eventual pérdida del control de la Cámara de Representantes por parte de los republicanos marcaría un punto de inflexión para la presidencia de Donald Trump y obligaría a la Casa Blanca a negociar con los demócratas para evitar una parálisis política durante los próximos dos años.
Durante una entrevista en Actualidad Radio, Ferro señaló que el escenario de una victoria demócrata en la Cámara baja parece altamente probable, mientras que la disputa por el Senado continúa mucho más reñida. A su juicio, el comportamiento histórico de las elecciones de medio término, unido a los bajos índices de aprobación del presidente y a las dificultades políticas y económicas de su administración, favorece a la oposición.
Ante la posibilidad de que los demócratas asuman el control del Congreso, Ferro recomendó evitar que la nueva mayoría convierta su victoria electoral en una confrontación permanente con el mandatario. En particular, se manifestó contrario a impulsar un tercer proceso de impeachment contra Trump, al considerar que tendría pocas posibilidades de prosperar en el Senado y desviaría la atención de los problemas que afectan directamente a los ciudadanos.
El exembajador sostuvo que los demócratas deben proyectarse como una fuerza política responsable, capaz de impulsar soluciones concretas en lugar de concentrarse en la confrontación partidista. Sin embargo, anticipó que podrían producirse investigaciones sobre integrantes del gabinete, ante lo que describió como posibles prácticas de corrupción y utilización del poder político para obtener beneficios económicos.
Ferro advirtió que una de las principales preocupaciones será la reacción de Trump ante una eventual derrota electoral. Expresó su inquietud ante la posibilidad de que el presidente continúe gobernando al margen de los controles constitucionales, las decisiones judiciales y los procedimientos institucionales, especialmente cuando ya no cuente con el respaldo de un Congreso controlado por los republicanos.
En el ámbito internacional, destacó que los conflictos en Irán y Ucrania representan desafíos que requieren respaldo político interno y capacidad de negociación. Según explicó, Trump necesitará el apoyo de los demócratas y de otros sectores de la sociedad estadounidense para alcanzar acuerdos que permitan poner fin a esas guerras.
La entrevista también abordó el impacto de una nueva correlación de fuerzas en Washington sobre la agenda legislativa y el futuro político del presidente. Ferro recordó que, aunque Trump ha gobernado ampliamente mediante órdenes ejecutivas, asuntos fundamentales como el presupuesto y la continuidad de las operaciones del Gobierno requieren la intervención del Congreso y, por tanto, obligarán a establecer negociaciones.
Finalmente, el exembajador sostuvo que el legado presidencial de Trump dependerá en buena medida de su capacidad para corregir el rumbo de su administración durante los dos años restantes. Entre las principales preocupaciones del electorado mencionó el costo de la vida, el acceso a la vivienda, los alimentos, los combustibles, la salud y la educación.
Ferro insistió en que una eventual victoria demócrata no debería convertirse en una oportunidad para profundizar la guerra política contra la Casa Blanca, sino en una ocasión para restablecer los contrapesos institucionales, alcanzar consensos y responder a las prioridades de los estadounidenses.
📷 AP Foto/Belsay Hennig