El motivo del copiloto omaní que apuñaló a su capitán en un vuelo a Israel, lo que hizo que el avión se precipitara peligrosamente y tuviese que aterrizar en Arabia Saudí, seguía sin conocerse el jueves, mientras investigadores de toda la región se apresuraban a recabar más información.
Pasajeros israelíes del vuelo de FlyDubai, que llevaba a 174 personas desde Emiratos Árabes Unidos hasta la ciudad israelí de Tel Aviv, han descrito cómo el capitán indio, ensangrentado, logró abrir la puerta de la cabina para dejarlos entrar antes de que forcejearan con el copiloto y estabilizaran un descenso tan brusco que el timón del aparato se desprendió.
“Nos sentimos indefensos, suspendidos en el aire, y no sabía a quién recurrir. Pero todo fue instinto de supervivencia”, declaró una de las personas que intervino, Asaf Rajuan, en un comunicado compartido por la presidencia de Israel.
Un funcionario regional con información de la investigación dijo que el sospechoso, un ciudadano omaní, estaba detenido y confirmó que las autoridades saudíes estaban trabajando con varios países, incluido Israel, para tratar de determinar el motivo. Emiratos, Estados Unidos y Omán también participaban en esas labores, agregó sin revelar el alcance de la participación israelí.
“Se están examinando todos los escenarios posibles, desde terrorismo hasta trastornos mentales. Por ahora no se descarta nada”, manifestó el funcionario, que habló bajo condición de anonimato para poder comentar la investigación.
Investigadores israelíes se sumarán al interrogatorio del copiloto
Funcionarios de inteligencia y seguridad israelíes estaban investigando al copiloto en Arabia Saudí, según otro funcionario regional que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa.
Arabia Saudí no tiene relaciones diplomáticas formales con Israel, pero existe una cooperación en seguridad e inteligencia de larga data a través de canales alternativos.
Un video grabado dentro del avión por Shota Musayev, un dentista que asistió al capitán, muestra al copiloto de rodillas, con las manos atadas a la espalda. El nombre del copiloto no se ha hecho público.
El gobierno de Emiratos apuntó que su equipo de investigación había comenzado a trabajar para determinar su motivación y “si estaba vinculado a algún propósito terrorista”. La ley emiratí se aplica a los delitos cometidos a bordo, añadió.
El capitán Smit Machchhar, ampliamente elogiado como otro de los héroes del vuelo, se encontraba estable, dijo durante la noche la embajada de India en Arabia Saudí. La condición del copiloto no estaba clara.
Preguntado acerca de si hay indicios de participación iraní, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo a la cadena Fox News que “es demasiado pronto para decirlo”. En declaraciones a la televisora CNN, apuntó que Israel no había recibido ninguna advertencia específica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a reporteros en la Casa Blanca que él y Netanyahu hablaron “extensamente” por teléfono del incidente y que parecía como si el copiloto “quizá fuera un terrorista o quizá un loco”.
Netanyahu señaló que habló con el presidente de Emiratos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, quien accedió a que Israel se sumase al interrogatorio del sospechoso.
Netanyahu había advertido en los últimos días de amenazas de seguridad más intensas, aunque no ofreció más detalles. El país está a una semana de conmemorar el aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023, encabezado por Hamás, contra Israel, que desencadenó la guerra en Gaza.
El Ministerio de Exteriores israelí indicó que las personas a bordo del avión eran de Israel, India y Emiratos. El Departamento de Estado de Estados Unidos apuntó que cuatro de los pasajeros tenían ciudadanía estadounidense.
FlyDubai anunció la suspensión de sus vuelos hacia y desde Israel.
La escuela donde se formó el capitán dice que el aterrizaje fue “milagroso”
En el caos que se desató unas dos horas y media después de despegar de Dubái, el avión descendió de 33.000 pies a 17.000 pies (de alrededor de 10.000 metros a 5.100) en aproximadamente un minuto, antes de hacer un círculo errático cerca de la frontera jordana y aterrizar en Tabuk cerca de una hora después, según Flightradar24, que identificó la aeronave como un Boeing 737 Max 8.
El director de la escuela de vuelo de Nueva Zelanda donde se formó el capitán indio, Philip Kean, lo calificó de “milagroso, en el sentido de que el avión nunca, jamás fue diseñado para ese tipo de picado y sobrevivir a eso; el avión, de hecho, no se desintegró por completo”.
Trump elogió a la empresa estadounidense Boeing por producir un avión “que fue capaz de soportar fuerzas G y tensión muy por encima de aquello para lo que fue diseñado”.
Durante la frenética búsqueda de un lugar para aterrizar, una persona que escuchó las comunicaciones del vuelo con el control del tráfico aéreo contó cómo Arabia Saudí y Jordania rechazaron al avión antes de que finalmente aterrizara en Tabuk, mientras los pasajeros gritaban de fondo. La voz del piloto temblaba al lanzar la llamada de emergencia, o “mayday”, y dijo que se estaba produciendo un secuestro.
Los controladores aéreos no dieron ningún motivo para las negativas. La persona que escuchó los mensajes habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a hablar con los medios.
Fuente: MELANIE LIDMAN, SAMY MAGDY y CARA ANNA Associated Press
(AP Foto/Tomer Appelbaum)