Durante el debate presupuestario del condado de Miami-Dade, la comisionada del Distrito 7, Raquel Regalado, volvió a cuestionar las propuestas de incrementos tarifarios que impactan directamente el bolsillo de los contribuyentes, abogando por una administración fiscal austera y eficiente.
Regalado recordó que en el ciclo anterior logró introducir modificaciones para que la administración de la alcaldesa Daniella Levine Cava buscara alternativas de financiamiento sin trasladar automáticamente los costos a la población. No obstante, denunció que en esta ocasión enfrentó trabas procesales, señalando que el presidente de la Comisión canceló en cinco oportunidades el comité de presupuesto, limitando la discusión previa de las propuestas. Pese a ello, varias de sus iniciativas fueron finalmente incorporadas al plan definitivo.
Oposición a las alzas en basura y agua
Uno de los puntos de mayor discrepancia fue el aumento propuesto del 2% anual en la recolección de basura. Regalado rechazó que las alzas automáticas sean la solución para equilibrar el presupuesto y propuso en su lugar revisar la contribución de los alquileres de corta duración:
“Si tienes una persona que tiene una casa y está utilizando esta casa como un comercio, se cae de la mata que esa persona deba pagar más por la basura”. — Raquel Regalado, comisionada de Miami-Dade.
Asimismo, la comisionada calificó de excesivo el incremento del 3% planteado para la tarifa de agua y alcantarillado, sugiriendo esquemas graduales menores mientras se resuelven cuentas pendientes.
La deuda de Hialeah con el condado
En el ámbito de la equidad financiera, Regalado hizo énfasis en la deuda de casi 45 millones de dólares que la ciudad de Hialeah mantiene con el sistema de agua de Miami-Dade:
“Todas las personas que viven en todo el condado Miami-Dade, que pagan el agua, no deberían estar subsidiando la deuda que tiene la ciudad de Hialeah”. — Raquel Regalado.
La comisionada concluyó que la discusión fiscal no debe centrarse en elevar tarifas cada año, sino en revisar el gasto público y evitar que los residentes sean la fuente automática para cubrir los déficits de la administración.