La escalada de violencia en Yemen y su repercusión directa en el estrecho de Bab el-Mandeb representan un problema crítico para el comercio internacional y la energía global, advirtió Paulo Botti, director de la Oficina de América Latina del Think Group de los Emiratos Árabes Unidos, durante una entrevista en el programa A Esta Hora.
Botti explicó que el conflicto en Yemen no es un hecho aislado, sino una guerra civil internacionalizada desde hace más de una década que afecta una de las rutas marítimas más importantes del planeta. «Yemen es un país que es, lamentablemente, un estado fallido […]; lo que sucede en Yemen afecta directamente una de las vías marítimas más importantes del comercio internacional, que es precisamente Bab el-Mandeb», señaló.
El especialista destacó que la intervención de Arabia Saudita para recuperar los territorios ocupados por los hutíes ha provocado una respuesta violenta que incluye ataques con misiles a ciudades sauditas, con impacto tanto en el suministro de petróleo como en la estabilidad de la región.
Para Botti, la resolución de esta crisis no puede limitarse únicamente a la vía militar, ya que «las soluciones militares por sí solas no existen, no existe la posibilidad de soluciones puramente reactivas y militaristas». El analista enfatizó que es indispensable alcanzar un entendimiento político que integre a los actores locales y árabes en la mesa de negociaciones: «Es impensable que haya mayor estabilidad en la región de Oriente Medio sin que los países árabes, que son los que viven en la región, que son los principales interesados, no estén en la mesa de negociación».
📷 Al-Masirah TV via AP