La legisladora estatal demócrata Gina Hinojosa será la primera latina en gobernar Texas y la primera mujer en más de tres décadas. Derrotó a un gobernador que buscaba un cuarto mandato.
Gina Hinojosa fue elegida el martes como gobernadora de Texas y se convertirá en la primera demócrata en dirigir el estado en más de tres décadas, en la primera victoria a nivel estatal del partido en una generación que asesta un golpe a un Partido Republicano dominante durante mucho tiempo, al tiempo que trastoca la política estatal y nacional.
La legisladora estatal de 52 años derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, de 68 años, un ex fiscal general estatal y juez de la Corte Suprema de Texas que buscaba un inédito cuarto mandato y era visto como un posible candidato presidencial republicano para 2028. Aún no se sabe con certeza si Hinojosa o Abbott lideraron la contienda, que se perfilaba reñida de cara al martes.
La victoria de Hinojosa marca un gran avance para los demócratas en el segundo estado más poblado del país, donde han tenido problemas en las elecciones estatales desde la década de 1990. Hinojosa triunfó en un estado que Trump, un republicano, ganó por dos dígitos hace dos años. Texas ofrece a los demócratas un contrapeso significativo al poder republicano en Washington y una oportunidad para que un nuevo liderazgo ponga limitaciones a la política de línea dura del presidente Donald Trump en materia de inmigración y energía.
En su aparente explosión, el partido obtuvo avances en todos los ámbitos, en particular entre los votantes hispanos, trabajadores y jóvenes que a menudo lo habían abandonado, y aprovechó las quejas por los altos precios, en particular los crecientes costos de la vivienda y la atención médica, así como el rechazo del electorado a la guerra de Trump en Irán.
La primera demócrata elegida gobernadora desde 1990
Hinojosa será la primera mujer latina en ser gobernadora de Texas, y la primera mujer en ocupar el cargo desde que la demócrata Ann Richards perdió su intento de reelección en 1994 ante el republicano George W. Bush, quien después ganó la presidencia.
También será la primera demócrata elegida gobernadora desde que Richards obtuvo su única victoria cuatro años antes. Los demócratas no han ganado una elección estatal en Texas desde 1994.
Hinojosa obtuvo el respaldo de algunas de las figuras más importantes del partido, incluidas las representantes Jasmine Crockett y Alexandria Ocasio-Cortez, el senador federal Bernie Sanders y Beto O’Rourke, el político demócrata más destacado del estado, quien perdió tres contiendas en elecciones estatales entre 2018 y 2022.
Como legisladora, Hinojosa impulsó críticas progresistas en materia de educación y derechos de voto. Atacó al presidente Donald Trump y a Abbott, oponiéndose a los esfuerzos de Trump por rediseñar los distritos congresionales de Texas para ayudar a los republicanos, una medida que podría dar forma a las contiendas legislativas de este año por la Cámara de Representantes federal.
Los votantes jóvenes fueron la clave de la oleada demócrata que se extendió por Texas, y el voto hispano regresó a Hinojosa con fuerza tras años de sentirse atraído por Trump y los republicanos.
Hinojosa se distanció de la etiqueta de progresista
En las últimas semanas, la campaña de Hinojosa enfrentó un nuevo e importante foco de controversia para ambos lados: los centros de datos, que se han expandido rápidamente en Texas y otros lugares debido a la demanda de energía y computación de la industria de la IA, y con frecuencia han enfrentado una fuerte oposición popular.
Los votantes hispanos en Texas se sintieron molestos por el hecho de que Abbott acogiera los centros de datos y los impulsara en las zonas rurales y pobres, mayoritariamente hispanas, más cercanas a la prohibición.
Hinojosa cuestionó la suerte de regalo de 7.000 millones de dólares de Abbott a los promotores inmobiliarios en exenciones fiscales, y prometió poner fin a la «captura corporativa».
Hinojosa terminó reiterando un mensaje que la ha definido, en el que señala que los tejanos están saturados de luchar con las facturas, mientras que sus rivales prosperan: «Las rentas se están yendo a un lugar, y el estado está yendo a otro, y los trabajadores están en la quiebra».
Fuente: Associated Press
📷 AP/Mariam Zuhaib