El economista Tulio Rodríguez advirtió sobre el impacto que está teniendo la inteligencia artificial en el mercado laboral y la reducción de puestos de trabajo en algunas de las mayores compañías del mundo, un fenómeno que, a su juicio, refleja un cambio profundo en el valor económico del trabajo humano.
Durante la entrevista, señaló que los despidos y recortes de personal ya no se limitan a empresas con problemas financieros, sino que también afectan a grandes corporaciones internacionales. Como ejemplos mencionó al banco HSBC, que estaría reduciendo un 10 % de su plantilla, equivalente a unos 20.000 empleados; Standard Chartered, con 7.000 puestos; Hewlett Packard, con entre 4.000 y 6.000 trabajadores, alrededor del 8 % o 9 % de su fuerza laboral, y Barclays Bank, con unos 5.000 empleos, aproximadamente el 10 % de su plantilla.
El especialista también destacó la importancia de observar el comportamiento de Amazon como uno de los indicadores del consumo, al considerar que el desempeño de la compañía permite identificar tendencias en el gasto de los consumidores.
Uno de los aspectos más preocupantes, explicó, es la incertidumbre que enfrentan los trabajadores profesionales que llevan años desarrollando sus carreras. Puso como ejemplo a una persona de 40 años, con una hipoteca, dos hijos pequeños y una trayectoria laboral todavía extensa, que debe decidir entre aceptar una compensación económica por abandonar su empleo o permanecer en una empresa sin saber cómo cambiará su puesto en el futuro.
En su análisis, la inteligencia artificial está acelerando una transformación que podría permitir a las compañías mantener sus actividades e incluso aumentar su producción con menos empleados. Herramientas como ChatGPT y Claude ya pueden revisar contratos, analizar información, escribir programas y preparar informes, sin que el usuario necesite conocimientos avanzados de programación.
El economista subrayó que esto no significa necesariamente que todas las profesiones vayan a desaparecer, sino que muchas empresas podrán realizar las mismas tareas con equipos humanos más reducidos.
Finalmente, recordó que la teoría económica tradicional identifica tres factores de producción: trabajo, tierra y capital. Sin embargo, considera que la inteligencia artificial y la automatización están modificando esa relación, al permitir que el capital tecnológico asuma una proporción cada vez mayor de las tareas que históricamente realizaban las personas.
Su advertencia es que esta transformación no ocurrirá de un día para otro, pero ya está en marcha y obliga a los trabajadores, profesionales y empresas a prepararse para un mercado laboral en el que producir más con menos empleados podría convertirse en la nueva realidad.
📷 AP Foto/Yuki Iwamura