El gobierno de Estados Unidos ha anunciado que impondrá prohibiciones de viaje a funcionarios a los que atribuye responsabilidad por una discriminación contra los ciudadanos blancos y otros grupos minoritarios en Sudáfrica.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que revocaría visas estadounidenses o rechazaría solicitudes de visa de ciudadanos extranjeros que se determine que son responsables, o cómplices, de promulgar o aplicar leyes y políticas que permiten la confiscación de tierras sin compensación, la discriminación basada en la raza y la incitación a la violencia contra grupos étnicos y raciales minoritarios en Sudáfrica.
“Estados Unidos no permitirá que ese comportamiento quede impune”, afirmó Rubio en un comunicado. “Estas acciones socavan directamente la paz, la estabilidad económica y el estado de derecho, y son incompatibles con los pilares de la política exterior de Estados Unidos”.
El gobierno sudafricano ha rechazado enérgicamente las acusaciones de Washington de discriminación contra los blancos, y ha calificado las afirmaciones hechas por el gobierno desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresó al cargo el año pasado como infundadas y producto de desinformación.
Rubio no identificó a ningún funcionario que sería objeto de las restricciones de viaje, aunque un grupo de presión de la minoría blanca en Sudáfrica ha pedido anteriormente que Estados Unidos sancione a funcionarios del partido Congreso Nacional Africano, el partido del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa y el más grande en el Parlamento de Sudáfrica.
Se trata de la medida más reciente del gobierno de Trump para sancionar a Sudáfrica por sus afirmaciones de que los blancos, y especialmente el grupo afrikáner, están siendo discriminados por su gobierno encabezado por políticos negros. Los afrikáners descienden principalmente de colonos coloniales neerlandeses y franceses que llegaron por primera vez a Sudáfrica en el siglo XVII. Lideraron el anterior sistema sudafricano de segregación racial del apartheid.
Hay aproximadamente 4,5 millones de personas blancas en la población de 62 millones de Sudáfrica, que también incluye a blancos con ascendencia británica u otra.
Estados Unidos ha citado una controvertida ley sudafricana que permite la expropiación de tierras privadas no utilizadas sin compensación en algunas circunstancias, políticas de discriminación positiva que amplían oportunidades para los ciudadanos negros y otras personas, y un pequeño número de delitos violentos contra agricultores blancos como evidencia de una postura más amplia contra los blancos en Sudáfrica.
El gobierno de Trump también ha criticado con dureza la decisión de Sudáfrica de acusar a Israel, un aliado de Estados Unidos, de genocidio contra los palestinos en Gaza en un caso de gran carga emotiva ante el máximo tribunal de las Naciones Unidas. Israel niega enérgicamente esa acusación.
Estados Unidos ha aplicado una serie de otras sanciones contra Sudáfrica durante el segundo mandato de Trump por supuestas políticas contra los ciudadanos blancos y contra Estados Unidos. Entre ellas figuran impedir que funcionarios sudafricanos asistan a reuniones del bloque económico del Grupo de los 20 este año en Estados Unidos, y eliminar gradualmente la ayuda para el programa sudafricano de tratamiento del VIH.
Estados Unidos también ha puesto en marcha un programa de refugiados para afrikáners y otros blancos, al afirmar sin fundamento que son víctimas de una emergencia humanitaria en Sudáfrica.
Estados Unidos sostiene que las sanciones se deben a que Sudáfrica no ha cambiado sus políticas.
“Esta política de restricción de visas es solo el primer paso de una serie de medidas de escalada que mostrarán la firme determinación de Estados Unidos en este asunto”, indicó en X el miércoles la cuenta oficial del embajador de Estados Unidos en Sudáfrica, en referencia al anuncio de Rubio sobre las visas.
Fuente: GERALD IMRAY/Associated Press
(AP Foto/Fernando Vergara, Pool)