Jorge Piñón, experto en energía y especialista del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, analizó en A Esta Hora los factores geopolíticos y logísticos que están generando una severa volatilidad en los precios del petróleo a nivel mundial. Piñón advirtió que las fluctuaciones extremas se deben, en gran medida, a la incertidumbre y a las declaraciones contradictorias desde Washington.
«Los grandes picos y los grandes valles en esa gráfica son por declaraciones de la Casa Blanca de que ‘sí tenemos un acuerdo, no tenemos un acuerdo'», explicó el experto, señalando que el estrecho de Ormuz y el mar Rojo continúan siendo cuellos de botella críticos para el suministro global y los inventarios estratégicos de países como China, Corea e India.
Respecto a la situación energética regional, Piñón abordó la compleja realidad del mercado venezolano y el papel de las grandes multinacionales estadounidenses. A pesar de los temores sobre el deterioro de la infraestructura petrolera en el país caribeño, aclaró que «la recapitalización o el arreglo de los 3,000 pozos y 660 millas de oleoductos no es tan mala como se pensaba». Sin embargo, subrayó que el principal obstáculo para empresas como Chevron o ExxonMobil no es financiero, sino la falta de garantías legales y políticas a largo plazo:
«El problema que tienen las compañías petroleras no es el gasto de miles de millones, sino la continuidad política», afirmó, añadiendo que estas multinacionales son indispensables para la reactivación del sector gracias a su capital y superioridad tecnológica.
Finalmente, el analista expuso una alarmante dinámica en el suministro de combustible hacia Cuba, destacando un envío masivo de hidrocarburos desde puertos del sur de Florida mediante isotanques en contenedores. Piñón expresó su sorpresa ante este flujo constante y cuestionó la falta de supervisión sobre el destino final de dichos recursos en la isla.
«Importaron 30,000 barriles en mayo de turbocombustible de aviación jet. ¿Quién usa jet en Cuba? Solamente los aviones militares. ¿Cómo los Estados Unidos permitieron que desde la Florida se exportaran 30,000 barriles de turbocombustible?», cuestionó el experto, señalando la paradoja de que estas operaciones benefician directamente a la empresa estatal Cupet y al régimen cubano en medio de las sanciones vigentes.
(AP Foto/Jorge Luis Baños)