El investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, Jorge Piñón, aseguró que el precio de la gasolina al consumidor final depende de una cadena de tres actores principales y aclaró que las estaciones de servicio individuales poseen un rol determinante en la fijación del valor que pagan los conductores en los surtidores.
Durante una entrevista especializada, el experto con más de tres décadas de trayectoria en la industria y exejecutivo de corporaciones como Shell y British Petroleum, explicó que en la actualidad menos del 10% de las estaciones de servicio pertenecen directamente a las grandes firmas transnacionales.
“Las gasolineras hoy en día están en manos de pequeños distribuidores que compran el combustible a compañías como Shell, Exxon, Valero o Citgo. Es ese distribuidor independiente quien controla el precio final al consumidor”. — Jorge Piñón.
La lógica de los inventarios y márgenes de ganancia
Piñón detalló que cuando un distribuidor minorista adquiere combustible a un precio elevado y posteriormente el mercado internacional registra una tendencia a la baja, el comerciante normalmente procura agotar primero ese inventario costoso antes de trasladar la reducción de precios al público general. Lo que hace es proteger su margen de ganancia operativa.
El mercado funciona a través de tres escalones bien definidos:
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Productores de crudo: Influyen directamente en el precio del barril a nivel internacional.
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Refinadoras: Establecen los precios mayoristas en las terminales de distribución regional, como Port Everglades en Florida.
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Distribuidores independientes: Fijan el precio de venta al público en cada estación de acuerdo con sus costos específicos y la velocidad de rotación de sus tanques.
Consultado sobre los pronunciamientos políticos que cuestionan los altos costos y denuncian presuntas especulaciones en el mercado minorista, Piñón consideró que dichos mensajes pueden influir en las expectativas de los inversionistas, pero no determinan el precio final en las comunidades.
«Cuando una rebaja mayorista llega a un distribuidor de una gasolinera en Hialeah, por ejemplo, él tomará la decisión según el costo del inventario que tenga y el margen que requiera. Él no maneja su negocio pensando en tiempo real en Port Everglades, sino en sus propios costos de operación», concluyó, señalando que las bajas internacionales pueden tardar varios días en verse reflejadas en el bolsillo del ciudadano.
