En la víspera del quinto aniversario de las históricas protestas del 11 de julio (11J) en Cuba, el congresista Carlos Giménez conversó en el programa A Esta Hora con la periodista Yoly Cuello sobre los desafíos geopolíticos de la región, enfatizando que el régimen de La Habana se ve cada vez más debilitado.
El legislador de Florida reiteró la necesidad de mantener la firmeza y la presión internacional frente a la dictadura, señalando que los nexos del régimen con potencias extranjeras —como la provisión de drones iraníes que luego son usados contra Ucrania— evidencian que Cuba es una amenaza directa a la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Postura sobre Venezuela y controversia militar
Respecto a Venezuela, el funcionario abordó el panorama político en paralelo a la reciente tragedia humanitaria provocada por el doble terremoto en el norte del país. Carlos Giménez manifestó su firme convicción en un cambio democrático liderado por la oposición al afirmar: «Estoy seguro de que María Corina Machado va a ser la presidenta de Venezuela y podremos entonces entrar en un nuevo día».
Asimismo, calificó de desafortunado el encuentro entre un general estadounidense y Diosdado Cabello durante la coordinación de ayuda humanitaria internacional, revelando que confrontó al jefe militar sobre el historial criminal del dirigente chavista.
«Le expliqué que eso no es una buena imagen, dándole la mano a una persona que está encausada aquí en los Estados Unidos». — Congresista Carlos Giménez, haciendo alusión a la recompensa de 25 millones de dólares que pesa sobre la captura de Cabello.
Urgencia del amparo migratorio
Finalmente, el congresista abordó de forma contundente la urgencia de renovar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para las comunidades haitiana y venezolana que enfrentan un inminente limbo migratorio tras el vencimiento de los plazos legales.
Giménez subrayó que la Casa Blanca posee la facultad ejecutiva directa de otorgar este beneficio sin requerir la aprobación de una ley en el Congreso, concluyendo que las crisis institucionales y de desastres naturales en ambas naciones encajan perfectamente en el espíritu de la norma, por lo que no se debe enviar a estas personas a países que no están estables.
