Seis días después de los dos devastadores terremotos consecutivos en Venezuela, centenares de rescatistas de ese país y de otras naciones trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes bajo los escombros.
Hasta ahora los sismos de 7,2 y 7,5 de magnitud han dejado al menos 1.719 muertos y más de 5.000 heridos. Más de 50.000 personas son buscadas por sus familiares.
Un cargamento de 47 toneladas métricas con suministros de salud, agua y educación procedente de las reservas de la Unión Europea llegará a Venezuela y se espera más ayuda en los próximos días, anuncia Unicef.
El cargamento incluye kits de emergencia para atención médica urgente, suministros para partos seguros, cuidado del recién nacido y prevención y tratamiento de enfermedades; suministros para la purificación y almacenamiento de agua y tiendas de campaña, entre otros elementos.
“Las familias de los estados afectados necesitan urgentemente agua potable y acceso a atención médica. Muchas duermen a la intemperie, temerosas de las réplicas. Estos suministros nos ayudarán a brindar a los niños y a las familias lo que más necesitan ahora: atención médica, agua potable y espacios seguros”, declaró Roberto Benes, director regional de Unicef para América Latina y el Caribe.
Unicef estima que 680.000 niños necesitan asistencia humanitaria en los estados afectados por los terremotos.
