La catástrofe sísmica en Venezuela ha golpeado de manera profunda y dolorosa al corazón del deporte nacional. La emblemática organización de béisbol menor Criollitos de Venezuela confirmó este lunes la trágica pérdida de al menos 100 jóvenes peloteros a causa de los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
En una entrevista concedida originalmente a El Pitazo y reseñada por El Nacional, el presidente de la corporación deportiva, Jhorny Sojo, explicó que esta alarmante cifra preliminar se basa en los reportes emitidos por las distintas divisas y escuelas de béisbol que operan a nivel nacional.
Sojo advirtió con profundo pesar que el número de víctimas fatales podría variar y aumentar en los próximos días, ya que muchos atletas permanecen en calidad de desaparecidos bajo los escombros o luchan por su vida en diversos centros de salud de la ciudad de Caracas.
El impacto en los «semilleros» y el drama en La Guaira
El dolor dentro de la institución es incalculable al confirmarse la edad de las víctimas. Según detalló el directivo, la inmensa mayoría de los niños fallecidos pertenecían a la categoría conocida como «semilleros», conformada por pequeños prospectos de apenas cuatro y cinco años de edad, lo que añade una capa de inmenso luto a la tragedia nacional.
El propio presidente de Criollitos de Venezuela forma parte de la extensa lista de damnificados del litoral central. Su vivienda, ubicada en el sector de Playa Grande en el estado La Guaira, resultó severamente afectada por los temblores. Al describir los minutos posteriores a su evacuación, Sojo relató que el escenario de devastación total en las calles era comparable con las imágenes de una guerra mundial.
Balance nacional sigue en aumento
Esta dolorosa pérdida para el deporte formativo venezolano se enmarca en un balance de víctimas que no deja de escalar. El domingo, el presidente de la Asamblea Nacional oficialista, Jorge Rodríguez, actualizó el saldo general de la emergencia, elevando la cifra a 1,450 personas fallecidas, 3,150 heridos de diversa consideración y más de 12,700 familias que han quedado completamente damnificadas.
Aunque las ondas sísmicas causaron estragos en siete estados del país, el Ejecutivo reiteró que La Guaira se mantiene como la zona cero de la devastación. Por este motivo, las autoridades mantienen el exhorto a la población civil de no trasladarse hacia la franja costera, con el fin de mantener las vías despejadas para las labores de rescate y la llegada de la asistencia humanitaria internacional.
Con información de El Nacional y El Pitazo.
