Una de las facciones más desgarradoras y complejas de la catástrofe sísmica en Venezuela ha comenzado a salir a la luz, revelando el destino de 146 ciudadanos que habían sido deportados desde los Estados Unidos apenas unas horas antes de los terremotos del pasado 24 de junio. Cinco días después de los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, las familias viven un auténtico calvario ante la confirmación de que solo 25 pasajeros del vuelo 164 han sido localizados con vida, mientras que el resto permanece en calidad de desaparecido o ha fallecido bajo los escombros de un centro de aislamiento estatal.
El grupo de repatriados —compuesto por 120 hombres, 19 mujeres y siete niños— había sido trasladado directamente desde el aeropuerto de Maiquetía hasta el Hotel Sanitario Negra Hipólita (también conocido como Santuario La Llanada), una estructura ubicada en la zona montañosa de Macuto, en el estado La Guaira. El edificio, utilizado por el programa oficial «Vuelta a la Patria» para cumplir con protocolos de regularización y revisiones médicas, colapsó por completo unos 90 minutos después de la llegada de los ciudadanos.
Relatos de supervivencia entre el concreto
Los testimonios de quienes lograron salvarse describen una doble pesadilla: el peso de la deportación y la fuerza destructiva de la naturaleza en un mismo día. Lisbeth Portillo, de 58 años y exresidente del sur de la Florida, relató que se encontraba en una habitación del segundo piso junto a otras 16 mujeres cuando comenzó el fuerte movimiento telúrico. A pesar de quedar sepultada bajo una viga, el impacto de la segunda réplica movió las estructuras colapsadas, permitiéndole arrastrarse hacia el exterior. Portillo y una veintena de sobrevivientes caminaron varios kilómetros entre calles destruidas y personas conmocionadas hasta encontrar un puesto de la Guardia Nacional para comunicarse con sus familiares.
La solidaridad entre los propios compañeros de vuelo fue el único salvavidas para muchos. Jenny Rodríguez, de 24 años, sobrevivió gracias a que logró sacar una mano de entre los cascotes de concreto y sujetar el pantalón de otro deportado, quien la desenterró en medio del caos. El grupo de 25 sobrevivientes confirmados logró reportar su estado a sus allegados en el interior del país tras reunir dinero entre todos para pagarle al conductor del autobús oficial que los evacuaba de la zona de desastre, permitiéndoles enviar mensajes de texto cortos desde un teléfono prestado.
Hermetismo y colapso en los servicios funerarios
Para los familiares de las víctimas, la angustia inicial se ha transformado en indignación debido a la opacidad de las autoridades y al trato recibido en los centros asistenciales. Danilys Hurtado, esposa del deportado Eduardo José Osal Mujica, denunció graves irregularidades en la custodia del Estado. Tras recorrer sedes policiales y las listas del Hospital José María Vargas de La Guaira, Hurtado logró acceder al perímetro del hotel destruído, constatando que los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) mantenían el lugar cercado sin ejecutar labores activas de remoción de escombros.
La situación se torna aún más crítica en las instalaciones habilitadas como morgues provisionales, específicamente en la zona de los silos de La Guaira. Familiares describen un escenario de profunda contaminación y desorganización extrema, donde la acumulación de cuerpos ante un saldo general que ya supera los 1,700 fallecidos a nivel nacional ha obligado a las autoridades a iniciar cremaciones apresuradas y traslados hacia fosas comunes. Esta situación ha desatado una carrera contra el tiempo para decenas de familias que intentan viajar desesperadamente desde diversas regiones del país con el único propósito de identificar y reclamar los restos de sus seres queridos antes de perder el rastro de forma definitiva.
Por el momento, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) no ha emitido pronunciamientos oficiales respecto a las condiciones o el seguimiento de las personas devueltas en este vuelo, el cual formaba parte de un notable incremento en las operaciones de deportación masiva desplegadas hacia el territorio venezolano.
Con información de las coberturas periodísticas de TalCual y la agencia Associated Press (AP).
