Aliados de la OTAN y funcionarios de Defensa manifestaron su desconcierto el viernes ante el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que enviará 5.000 soldados estadounidenses a Polonia apenas unas semanas después de haber ordenado la retirada del mismo número de efectivos de Europa.
El aparente cambio de opinión se produjo tras semanas de declaraciones de Trump y de su gobierno acerca de reducir —y no aumentar— la presencia militar estadounidense en el continente. La orden inicial de Trump desencadenó una oleada de actividad entre los comandantes militares y dejó a los aliados, que ya dudaban del compromiso de Washington con la seguridad europea, preguntándose qué fuerzas podrían tener que aportar para cubrir el flanco oriental de la OTAN con Rusia y Ucrania.
A principios de mes, el gobierno de Trump dijo que reduciría sus efectivos en Europa en alrededor de 5.000, y funcionarios estadounidenses confirmaron entonces que unos 4.000 militares ya no se desplegarían en Polonia. También se suspendió el despliegue en Alemania de personal estadounidense entrenado para disparar misiles de largo alcance.
Pero en una publicación en Truth Social el jueves, Trump dijo que enviará “5.000 tropas adicionales a Polonia”, citando sus fuertes vínculos con su homólogo, Karol Nawrocki, a quien respaldó en las elecciones del año pasado.
“Es realmente confuso, y no siempre es fácil de entender”, afirmó el viernes la ministra de Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, ante reporteros en una reunión que organizó con sus homólogos de la OTAN, entre ellos el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Ministros de Holanda y Noruega se mostraron serenos ante el último movimiento de Trump, igual que la ministra de Exteriores de Letonia, Baiba Braže, que indicó que los aliados sabían que «se estaba reconsiderando la postura (sobre las tropas) y ahora no hay cambio de postura. Por ahora”.
Funcionarios de defensa estadounidenses también estaban confundidos. “Acabamos de pasar casi dos semanas reaccionando al primer anuncio. Tampoco sabemos qué significa esto”, afirmó uno de dos funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos militares delicados.
Pero Rubio restó importancia al asunto. Dijo que “Estados Unidos sigue teniendo compromisos globales que necesita cumplir en términos de nuestro despliegue de fuerzas, y eso requiere que reexaminemos constantemente dónde colocamos tropas”.
Críticas de Merz a EEUU motivaron la medida de Trump
La última sorpresa se produjo a pesar de una promesa de Estados Unidos de coordinar los despliegues de tropas, que el máximo responsable militar de la OTAN, el teniente general estadounidense Alex Grynkewich, repitió el miércoles.
El anuncio inicial de Trump acerca de la retirada de efectivos se produjo tras el enfado por las declaraciones del canciller de Alemania, Friedrich Merz, que dijo que Estados Unidos estaba siendo “humillado” por el liderazgo iraní y criticó lo que calificó como una falta de estrategia en esa guerra.
Luego, Trump dijo a reporteros que Washington recortaría más que esos 5.000 y anunció nuevos aranceles a los autos europeos. Alemania es el mayor productor de vehículos del continente.
Rubio insistió en que la decisión de Trump “no es algo punitivo. Es simplemente algo que está en curso”. Aunque a menudo se le pide que ofrezca una presencia estadounidense menos antagónica en cumbres con socios europeos, Rubio se saltó la última reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en diciembre.
Compromiso de mantener al menos 76.000 tropas en Europa
Estados Unidos tiene alrededor de 80.000 soldados estacionados en Europa. El Pentágono está obligado a mantener al menos 76.000 y equipos pesados en el continente, a menos que se consulte a los aliados de la OTAN y se determine que una retirada de ese tipo responde a los intereses de Washington.
La retirada de 5.000 tropas podría hacer que las cifras bajasen de ese límite.
Pero la última publicación de Trump sugiere que el número de militares en Europa no cambiará. El ministro polaco de Exteriores, Radek Sikorski, celebró la decisión y afirmó que garantiza que “la presencia de tropas estadounidenses en Polonia se mantendrá más o menos en los niveles anteriores”.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también acogió con satisfacción la medida. El jueves, antes de que Trump volviera a recurrir a Truth Social, Rutte había subrayado que era importante que Europa se ocupara de su propia seguridad. “Tenemos un proceso establecido. Esto es un asunto normal”, comentó a periodistas.
La reunión de la OTAN del viernes en Helsingborg, Suecia, tenía como objetivo preparar una cumbre de Trump y sus homólogos en Turquía en julio.
Fuente: MARK CARLSON y LORNE COOK Associated Press