El experto en hidrocarburos Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, advirtió en Actualidad Radio que Cuba se aproxima a un escenario de «hora cero» energética. Según el especialista, la isla opera con un sistema eléctrico frágil y en «modo de supervivencia», donde los inventarios de combustible están en niveles críticos y la infraestructura está al borde del colapso.
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Petróleo pesado y corrosivo: Piñón explicó que la generación térmica depende principalmente del crudo nacional procesado en plantas clave como Mariel, Santa Cruz del Norte y Felton. Sin embargo, al ser un petróleo pesado y altamente corrosivo, acelera el desgaste de las termoeléctricas, provocando un ciclo interminable de reparaciones y apagones.
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Importaciones a cuentagotas: El abastecimiento externo de crudo es totalmente irregular. Los cargamentos que arriban solo cubren emergencias de corto plazo, lo que impide una planificación estable del suministro nacional y obliga al régimen a operar bajo un esquema de crisis permanente.
«La crisis energética cubana no tiene una solución inmediata; requiere inversiones multimillonarias y años de modernización integral, algo inviable bajo las condiciones actuales». — Jorge Piñón.