En un reciente evento en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que la población en Venezuela está celebrando con optimismo los beneficios económicos derivados de las nuevas inversiones petroleras. Según el mandatario, el país suramericano vive un momento de alegría renovada tras el fin de la gestión de Nicolás Maduro y la apertura de negocios con gigantes energéticos estadounidenses.
Trump destacó sus recientes cenas y reuniones con los directores ejecutivos de ExxonMobil y Chevron, afirmando que el interés por operar en Venezuela es masivo. Las proyecciones de las Naciones Unidas parecen respaldar el potencial financiero de esta apertura, estimando que Venezuela podría percibir más de 22,000 millones de dólares por exportaciones de crudo en 2026, un incremento del 50% respecto al año anterior.
Sin embargo, esta narrativa de «felicidad» en las calles choca frontalmente con los datos de opinión pública. Según una encuesta de la firma Meganálisis citada por el Miami Herald, la popularidad de Trump en Venezuela ha sufrido una caída estrepitosa, pasando de un 92% de aprobación en enero a un 47% en abril, perdiendo 45 puntos en apenas tres meses.
El estudio revela que el 89% de los venezolanos rechaza las negociaciones actuales entre la Casa Blanca y el gobierno interino de Delcy Rodríguez. A pesar de que se han firmado acuerdos para explotar gas y petróleo en estados como Anzoátegui y Monagas con el fin de estabilizar el sistema eléctrico, el 95% de los ciudadanos desaprueba la gestión económica de la presidenta interina.
Para la mayoría de los encuestados, la prioridad no son solo los acuerdos petroleros, sino una transición institucional completa. El 87% de la población considera que la crisis solo se resolverá con elecciones presidenciales este año. En este escenario, la líder opositora María Corina Machado domina la intención de voto con un 71%, mientras que Delcy Rodríguez cuenta con apenas un 4% de respaldo.
La desconexión entre el entusiasmo de Washington por el suministro de crudo hacia las refinerías de Houston y el sentimiento de los venezolanos parece profundizarse. Mientras Trump celebra la entrada de capitales, el 78% de los habitantes de la isla considera que el país va por el camino equivocado bajo la actual dirección interina.
Con información de Telemundo 51, EFE y el Miami Herald.