La situación en el Estrecho de Hormuz ha alcanzado niveles críticos tras enfrentamientos entre fuerzas de Irán y embarcaciones escoltadas por Estados Unidos. El profesor Mario Snejder, experto de la Universidad de Jerusalén, advirtió en Actualidad Radio que el nivel de alerta nacional en Israel se mantiene al máximo ante la posibilidad de un conflicto a gran escala.
Aunque no se ha producido un ataque masivo directo, la flota estadounidense ya ha neutralizado varias lanchas rápidas iraníes que atacaban naves comerciales. Snejder destaca que Teherán podría estar aprovechando este tiempo de hostilidades intermitentes para rearmarse bajo el amparo de potencias como China, Rusia y Corea del Norte.
El punto neurálgico del conflicto reside en las ambiciones nucleares. Irán posee actualmente unos 450 kilos de uranio enriquecido, cantidad suficiente para desarrollar al menos una decena de armas nucleares. El analista enfatiza que Washington difícilmente cederá en este aspecto, ya que evitar que Irán acceda al armamento nuclear es una línea roja para la administración estadounidense.
Mientras tanto, países como los Emiratos Árabes Unidos sufren daños por ataques con misiles y drones, lo que presiona por una resolución urgente. Para el régimen iraní, la simple resistencia y la capacidad de perturbar el comercio global ya son percibidas como una victoria política en una región donde cada movimiento se mide con extremo cuidado.