En una reciente entrevista para Actualidad Radio, el economista Lorca analiza la tendencia de la inflación en Estados Unidos, la cual muestra un descenso desigual entre sus componentes. Lorca destaca que la energía se mantiene como uno de los factores más volátiles y determinantes en las variaciones del índice de precios al consumidor.
Según la experta, los aumentos en los precios de la gasolina y el diésel generan un impacto en cadena. Estas alzas encarecen de inmediato los costos de transporte, producción y distribución de bienes esenciales, lo que termina castigando el presupuesto diario de las familias estadounidenses.
Lorca señala que las caídas en el precio internacional del petróleo no llegan al bolsillo del ciudadano de forma instantánea. Explica que las estaciones de servicio operan con inventarios adquiridos previamente, lo que genera un retraso inevitable entre la baja del mercado y el precio final que se ve en las gasolineras.
El análisis también profundiza en el papel de los mercados de futuros, los cuales reflejan las expectativas de precios a mediano plazo. Aunque estos contratos orientan las decisiones económicas, Lorca aclara que no siempre coinciden con el precio «spot» o actual del mercado, sumando complejidad al panorama.
Finalmente, la economista indica que, aunque el empleo y los mercados financieros muestran fortaleza, la inflación sigue siendo un fenómeno complejo. Advierte que la estabilidad de los precios no depende solo de la energía, sino de factores persistentes como el consumo, los salarios y el costo de la vivienda.