El tablero político de Florida acaba de sufrir una transformación radical que podría definir el equilibrio de poder en Washington. La Legislatura estatal aprobó este miércoles el nuevo mapa congresional propuesto por el gobernador Ron DeSantis, una medida diseñada para maximizar la ventaja de los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de 2026.
La propuesta, que ahora espera la firma final del gobernador, proyecta un escenario donde los republicanos podrían controlar 24 de los 28 escaños del estado, dejando apenas cuatro distritos para los demócratas. Este movimiento legislativo se produce en un momento de alta tensión política, coincidiendo con un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que limita el alcance de la Ley del Derecho al Voto, facilitando el rediseño de distritos que anteriormente protegían la influencia de minorías raciales.
Puntos clave de la nueva redistribución:
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Ganancia estratégica: Los republicanos buscan sumar hasta cuatro escaños adicionales, eliminando o reduciendo distritos de tendencia demócrata en Orlando, Tampa y la costa sureste del estado.
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El factor racial: DeSantis defiende el mapa como «neutral respecto a la raza», argumentando que las disposiciones previas que obligaban a considerar la etnia para garantizar la representación de minorías han sido invalidadas por criterios federales recientes.
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Protestas en el pleno: La sesión en la Cámara estatal fue tensa; la representante demócrata Angie Nixon intentó frenar la votación utilizando un megáfono rosa para denunciar lo que considera un «retroceso democrático» hacia políticas de exclusión.
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Bajas demócratas: El rediseño pone en riesgo la permanencia de figuras como Jared Moskowitz y Debbie Wasserman Schultz, al tiempo que elimina distritos históricamente representados por legisladores afroestadounidenses, como el que ocupaba Sheila Cherfilus-McCormick hasta su reciente renuncia.
A pesar de la aprobación, el plan enfrenta un camino judicial cuesta arriba. Los demócratas sostienen que el mapa viola la Enmienda de Distritos Justos de la Constitución de Florida, que prohíbe explícitamente el «gerrymandering» partidista. Sin embargo, con una Corte Suprema estatal compuesta mayoritariamente por jueces designados por el propio DeSantis, los republicanos confían en que el mapa prevalecerá.
En un giro inesperado de la sesión, mientras DeSantis lograba su objetivo con los mapas, el presidente de la Cámara, Daniel Perez, frenó otras iniciativas clave del gobernador relacionadas con la inteligencia artificial y mandatos de vacunación, evidenciando grietas internas en el liderazgo republicano de Tallahassee.
Con información de The Associated Press y CBS News.