El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, elevó el tono contra el régimen de La Habana al asegurar que la recuperación de la isla es matemáticamente imposible bajo el actual modelo de control político. Durante una entrevista con la cadena Fox News, Rubio describió a Cuba bajo una doble y peligrosa realidad: un «Estado fallido» sumido en la miseria y un «país anfitrión» que abre las puertas a los principales adversarios estratégicos de Washington.
Para el jefe de la diplomacia estadounidense, la crisis humanitaria y económica que atraviesa la isla no es un accidente, sino la consecuencia directa de un sistema marxista aplicado por líderes que calificó de «incompetentes». Rubio enfatizó que, mientras la cúpula actual mantenga el mando, cualquier intento de reforma económica carecerá de la profundidad necesaria para rescatar a la población del colapso.
Los puntos clave de la advertencia de Rubio:
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Amenaza a la seguridad nacional: El secretario de Estado subrayó que la presencia de operativos militares y de inteligencia de China y Rusia en territorio cubano es inaceptable. «No vamos a permitir que un aparato extranjero opere con impunidad a 90 millas de nuestras costas», sentenció, destacando la cercanía de la isla con puntos críticos como Cayo Hueso y Mar-a-Lago.
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El fracaso del modelo: Rubio argumentó que la economía cubana colapsa porque el sistema prioriza el control social sobre la productividad. Según sus palabras, a los dirigentes actuales «no les importa en absoluto» la economía, lo que ha derivado en la escasez crítica de alimentos, combustible y electricidad que hoy golpea a la ciudadanía.
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La postura de la Administración: Bajo la presidencia de Donald Trump, la política exterior se enfocará en impedir que Cuba siga siendo una plataforma para que potencias extranjeras actúen contra los intereses nacionales de Estados Unidos.
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La respuesta del régimen: Ante estas declaraciones, figuras vinculadas a la familia Castro, como Fidel Antonio Castro Smirnov, han reaccionado en redes sociales responsabilizando a Washington por la crisis energética, denunciando lo que llaman un intento de «ahogar» a la isla mediante sanciones y amenazas.
Este nuevo choque retórico ocurre en uno de los momentos más oscuros para la población cubana, que enfrenta apagones masivos y una inflación galopante, mientras la Casa Blanca deja claro que no habrá concesiones sin cambios estructurales y el cese de la cooperación militar con enemigos de Estados Unidos.
Con información de 14ymedio, Fox News y Telemundo 51.