El economista cubano Miguel Alejandro Hayes analizó la profunda crisis que atraviesa Cuba, advirtiendo que la población se encuentra en una lucha desesperada por la supervivencia. Según Hayes, la esperanza de la ciudadanía ya no reside solo en la resistencia, sino en procesos de negociación que abran una vía real hacia la transición democrática.
Supervivencia sobre ideología
Hayes explicó que las recientes protestas en la isla no deben leerse únicamente como un manifiesto político, sino como el grito de una sociedad exhausta. «La persona que sale a la calle en Cuba no lo hace porque comió bien; sale con las últimas fuerzas que le quedan pidiendo alivio: electricidad, comida y salud», afirmó. El economista recordó que el precedente de las protestas del 11 de julio de 2021 dejó una marca de persecución que aún condiciona la movilización social.
El control opaco de la economía
Un punto crítico en su análisis fue la denuncia sobre el manejo de divisas por parte del régimen. Hayes señaló que el dinero que circula en el mercado informal termina siendo «bancarizado de manera opaca» para financiar importaciones controladas por el Estado, reforzando así el control social.
¿Fisuras en el dogma?
Lo más revelador del análisis de Hayes es la percepción de que el deseo de cambio ha permeado incluso en sectores históricamente fieles al sistema. «Conozco personas con un alto compromiso con el castrismo que quieren un cambio. Si les quitas el dogma ideológico, tienen las mismas aspiraciones que el resto de la población», aseguró, aunque aclaró que este grupo representa menos del 10% de la población y está compuesto mayoritariamente por la «vieja guardia».