La tensión bélica en el Estrecho de Ormuz ha disparado las alarmas en la economía mundial. Las amenazas de Irán de interferir en el tránsito de crudo han impulsado el precio del barril por encima de los 100 dólares, alcanzando picos cercanos a los 120 dólares. El economista Iván Jiménez advirtió en Actualidad Radio que si la crisis en este punto estratégico se prolonga más de tres semanas, el impacto en el precio del diésel y el transporte será devastador para la inflación global.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha restado peso a la volatilidad del mercado, defendiendo el costo económico de la ofensiva militar. «Es un precio muy pequeño a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo», afirmó el mandatario. No obstante, especialistas advierten que un petróleo sostenido en estos niveles podría frenar el crecimiento económico e impactar directamente el bolsillo de los consumidores en las próximas semanas.